¿FIN DE LA GUERRA COMERCIAL?

Acuerdo EE.UU.-China: ¿hay un ganador en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo?

Acuerdo EE.UU.-China: ¿hay un ganador en la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo?
Xi Jinping y Donald Trump.

China y Estados Unidos finalmente han llegado a un acuerdo comercial.

Y lo han dejado firmado y en negro sobre blanco este miércoles 16 de abril.

Donald Trump parece estar orgulloso del mismo, y ha dicho desde la Casa Blanca que estamos ante el “trato más grande que existe en cualquier parte del mundo, por lejos».

Por su parte, el presidente del país asiático, Xi Jinping, dijo que el nuevo tratado «es bueno para China, para EE.UU. y para el mundo entero».

Pero, a quién beneficia realmente este acuerdo, ¿quién es el verdadero ganador?

Estados Unidos arrancó un compromiso a china para que compre US$200.000 millones en bienes estadounidenses en dos años, dentro de los que se incluyen productos agrícolas, industriales y servicios financieros.

También está previsto que Pekin reduzca determinados aranceles que antes había impuesto a impuestos estadounidenses, además de fortalecer y aplicar las leyes para proteger la propiedad intelectual.

Esto mientras EEUU sostendrá los aranceles que había impuesto a los bienes chinos por US$360.000 millones. Se trata de un arma importante para la siguiente ronda de negociaciones.

«Dejaremos los aranceles, pero aceptaré quitar esos aranceles si podemos hacer la ‘fase dos'», dijo el mandatario.

La política monetaria china también entró en el acuerdo, Pekín se comprometió también a abstenerse de depreciar artificialmente su moneda para volver más atractivas sus exportaciones.

Por su parte, China, aunque cedió en determinadas materias, evitó con ello hacerlo respecto de los pilares de su avance económico que le han llevado a convertirse en potencia mundial

El acuerdo dejó por fuera el tema de los subsidios chinos a determinadas industrias.

«El acuerdo no hace absolutamente nada para reducir los subsidios de China a sus fabricantes. Los ‘hombres y mujeres olvidados’ en las fábricas estadounidenses han sido, una vez más, olvidados», dijo Scott Paul, presidente de la Alianza para la Manufactura de EE.UU., en su cuenta de Twitter.

Respecto a la ciberseguridad, Trump no ha logrado nada contra el hackeo de empresas norteamericanas, a pesar de que China cedió y ya no exigirá a las empresas estadounidenses tener acceso a sus tecnologías para permitirles entrar a su mercado.

El magnate norteamericano también dejó firmado su compromiso para reducir algunos aranceles aplicados a China, son los gravámenes estadounidenses a las importaciones chinas cuyos costes están siendo transferidos a consumidores locales o a empresas y no a Pekín.

Algunos especialistas afirman que China ha logrado que Trump se sume al intervencionismo y no permita que el libre mercado sea el que resuelva estos asuntos, y esto además no cambiará el déficit comercial que tanto ha denunciado el mandatario norteamericano.

Más aún, algunos expertos advierten que el pacto de Trump para vender más productos estadounidenses a China se aparta de la vieja política de Washington de dejar que esos asuntos los resuelva el libre mercado y difícilmente podrá alterar por sí mismo el déficit comercial que tanto inquietaba al presidente.

«Mientras que Trump y su equipo celebran su ‘victoria’ sobre China, no esperen mucha fanfarria de nadie más», escribió Eswar Prasad, profesor de política comercial en la Universidad Cornell, en el diario The New York Times este miércoles.

Según un analista citado por BBC, el acuerdo no deja un triunfo para ninguna de las dos partes, y además añade que “Deja los asuntos que dieron causa a la guerra comercial pendientes”.

No obstante, los mercados reaccionaron de buena manera. Wall Street registró alzas récord después de la firma del documento que en realidad solo supone paños fríos para la guerra comercial entre las dos potencias.

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