El Kremlin anunció este jueves una suspensión temporal de las operaciones militares en Ucrania con motivo de la Pascua ortodoxa, en un movimiento que llega tras días de señales cruzadas entre ambas partes sobre una posible pausa en los combates.
La orden, firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin, establece un alto el fuego desde la tarde del 11 de abril hasta el cierre del día siguiente. Durante ese lapso, las fuerzas rusas deberán detener sus acciones en todos los frentes, según confirmó Moscú.
No obstante, el mensaje del Kremlin incluía una advertencia clara: las tropas permanecerán en alerta ante cualquier incidente. “Están preparados para responder de inmediata a provocaciones”, subrayó el comunicado oficial, dejando en evidencia la fragilidad de la medida.
Desde Rusia se da por hecho que Ucrania debería replicar el gesto. Sin embargo, hasta ahora no hay garantías de que Kiev adopte la misma postura, pese a que el presidente Volodimir Zelenski había trasladado días antes de una propuesta similar a través de Estados Unidos.
El intento de tregua se produce en un momento de bloqueo diplomático. Las negociaciones impulsadas por Washington no han logrado avances significativos, y el foco internacional se ha desplazado parcialmente hacia otros conflictos, lo que ha reducido la presión sobre las partes.
Las posiciones siguen alejadas: Rusia mantiene sus demandas de concesiones territoriales y políticas, mientras Ucrania rechaza cualquier acuerdo que suponga ceder soberanía, al considerarlo inaceptable.
Tras más de cuatro años de guerra desde la invasión iniciada en febrero de 2022, el conflicto continúa dejando un saldo devastador, con cientos de millas de muertos y millones de desplazados, consolidándose como la mayor tragedia belica en Europa en décadas.

