Al menos 98 personas han muerto y cientos continúan desaparecidas tras la riada que golpeó varias localidades del norte de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet chino.
La fuerza del agua destruyó carreteras, puentes, presas y otras infraestructuras, además de dejar incomunicadas amplias zonas montañosas.
Las autoridades nepalíes cifran en más de 700 las personas cuyo paradero se desconoce.
Cerca de 500 serían turistas y aproximadamente 400 de ellos, extranjeros. La tragedia se concentra en el distrito de Rasuwa, una región de difícil acceso situada junto al río Bhote Koshi y próxima a algunos de los principales itinerarios de peregrinación del Himalaya.
Alerta en el Himalaya: fuertes inundaciones y una avalancha de tierra y lodo golpearon la región fronteriza entre Nepal y China, dejando carreteras, viviendas y hoteles afectados.
Entre las personas desaparecidas hay 108 peregrinos indios que realizaban el recorrido hacia el… pic.twitter.com/OeJip7jsAx
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Una crecida de origen incierto
La masa de agua alcanzó el cauce del Bhote Koshi alrededor de las 9:15 horas locales, procedente de la zona tibetana, y arrasó especialmente las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Decenas de asentamientos quedaron afectados por la corriente, que también causó graves daños al otro lado de la frontera, en China.
El ministro de Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló inicialmente que un terremoto podría haber desencadenado la inundación. El Servicio Geológico de Estados Unidos registró un seísmo de magnitud 4,4 a las 02:52 GMT, con epicentro a unos 77 kilómetros al noroeste de Kodari y a 10 kilómetros de profundidad.
Sin embargo, varios científicos apuntan a otra hipótesis: el desprendimiento de una gran masa de hielo de un glaciar situado a gran altitud. Según un análisis preliminar de imágenes de satélite, el bloque habría caído al río y liberado de forma repentina una enorme cantidad de agua y energía.
El equipo de RT comparte impactantes imágenes de la crecida de un río del Himalaya desde el lado tibetano y causó severos daños en Nepal. pic.twitter.com/IIOTsoivEC
— Ana de Rodríguez (@AnaDelivery_) August 26, 2026
Cientos de turistas siguen sin contacto
Entre los desaparecidos figuran ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Malasia, Ucrania, Singapur, Sudáfrica, Japón, Nueva Zelanda, Alemania, Francia, Irlanda, Países Bajos y Rusia, entre otros países.
Nepal incluyó inicialmente a dos españoles entre los extranjeros cuyo paradero se desconocía. No obstante, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español precisaron que “por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables”. La Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario en Nepal mantienen el seguimiento de la situación y están preparados para ofrecer asistencia consular.
La riada se produjo en una época en la que miles de personas atraviesan cada año la región para dirigirse al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet. Ambos lugares son considerados sagrados por hinduistas, budistas y jainistas, lo que convierte la zona en un importante destino de peregrinación internacional.
China busca abrir el paso fronterizo
En el lado chino, las autoridades tampoco habían logrado restablecer el contacto con el puerto fronterizo de Gyirong, una de las áreas más afectadas. Un responsable de la defensa fronteriza explicó a la televisión estatal que los drones habían confirmado la destrucción total de las vías cercanas al paso.
“Seguimos sin haber establecido contacto con el puerto fronterizo de Gyirong”, declaró. Los equipos de emergencia trabajan para retirar los escombros, despejar las carreteras y facilitar la llegada de nuevos efectivos de rescate.
Nepal ha movilizado a las fuerzas de seguridad y a los servicios de emergencia para localizar a los desaparecidos y evaluar los daños. Las operaciones se ven dificultadas por la orografía, la destrucción de las comunicaciones y la inestabilidad de las vías de acceso.
La Unión Europea ofrece ayuda
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas y ofreció asistencia a Nepal. “Estamos preparados para movilizar ayuda europea”, afirmó en un mensaje publicado en redes sociales.
La Unión Europea también activó su sistema de observación terrestre Copernicus para elaborar mapas de las zonas afectadas y apoyar la coordinación de la respuesta humanitaria sobre el terreno.