Más información
El Gobierno español aseguró que no ha pagado rescate por la liberación hoy de la cooperante Alicia Gámez, que fue secuestrada el pasado 20 de noviembre en Mauritania por Al Qaeda en el Magreb Islámico. Tras haberse dejado varios millones para liberar a los marineros secuestrados por los piratas somalíes, el Gobierno sigue defendiendo que no paga rescates.
La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, dijo en rueda de prensa que Gámez, con quien ha hablado telefónicamente, está «sana y salva» y viaja a la ciudad española de Barcelona.
- «La liberación es el resultado del trabajo que durante estos meses han venido desarrollando los servicios diplomáticos y de inteligencia», ha declarado De la Vega al respecto, que ha añadido que el hecho de que Gámez haya sido liberada en primer lugar no tiene una «razón objetiva».
También informó de que sus dos compañeros, todavía retenidos por Al Qaeda en el Magreb Islámico, también se encuentran en buen estado.
VERDAD MENTIRA
Cuando el Gobierno ZP niega la mayor sobre el pago de rescates, vienen a la memoria las declaraciones del propio Moratinos del 22 de diciembre de 2009, donde reconoció ante la Comisión de Control de los Fondos del Congreso, en sesión secreta, que en el «caso Alakrana» hubo dinero por medio.
Como recuerda el Verdad Mentira, el ministro de Asuntos Exteriores confesó que salieron de los fondos reservados de su departamento sendas partidas económicas con la que se efectuaron dos pagos: uno en Somalia, país de donde procedían los piratas que secuestraron a los pescadores, y otro en Kenia, en cuyo territorio se instaló, por así decirlo, el centro negociador, siempre a las órdenes de Nicolás Martín Cinto, embajador en Nairobi, hombre de gran experiencia en estas labores, como ya demostró en el secuestro del atunero vasco «Playa de Bakio».
No fue la primera ni la única vez. En abril de 2008, según una información publicada por el diario El País, el Gobierno Zapatero encargó al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) la entrega del rescate (766.188 euros) – del «Playa de Bakio» ante la imposibilidad de que el armador pudiera efectuarla por sus propios medios.

