La cooperante catalana Alícia Gámez ya está abandonando Malí en manos de un negociador del gobierno de Burkina Faso, según ha podido saber la Agencia Catalana de Noticias. Gámez ha sido trasladada en coche hasta el aeropuerto de Gao, al norte de Malí, y ya está volando hacía Burkina Faso, junto con la también rehén Philomene Kabourée.
Los otros dos cooperantes catalanes secuestrados el pasado 29 de noviembre en Mauritania, Roque Pascual y Albert Vilalta, y el italiano Sergio Cicala permanecerán en manos de Al Qaeda a la espera que adelanten las negociaciones. Gámez aterrizará al aeropuerto de Uagadugú, la capital de Burkina Faso, en las próximas horas.
Esta mañana, horas antes de que conocerse la liberación de Gámez y preguntado por los periodistas en los pasillos del Congreso, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado:
- «Tenemos que ser un poco prudentes, pero las cosas van en la buena dirección y espero que será cuestión de poco tiempo el que podamos dar buenas noticias». En declaraciones a Radio Nacional, Fernández de la Vega se pronunciaba en la misma línea -«hay expectativas»- aunque insistía en mantener la «prudencia».
La puesta en libertad de ambas mujeres debía haberse producido junto con la del rehén francés, Pierre Camatte, el 23 de febrero en Bamako, pero, por razones desconocidas, se ha retrasado más de dos semanas.

