Al Qaeda asegura que la "satisfacción de sus demandas" es la única forma de garantizar la seguridad de los otros dos españoles todavía secuestrados
El grupo Al Qaeda en el Magreb Islámico ha difundido un comunicado en el que asegura que la «satisfacción de sus demandas» es la única forma de garantizar la seguridad de los dos rehenes españoles que todavía continúan en poder de este grupo terrorista. Piden que el pueblo español presione al Gobierno
Según la nota, de la que se hace eco el canal saudí Al Arabiya en su página web en el artículo القاعدة في بلاد المغرب تفرج عن رهينة أشهرت إسلامها (Al Qaeda en el Magreb libera a los rehenes que se convirtieron al Islam) –traducción automática al español aquí)–, la liberación de la cooperante española Alicia Gámez, el pasado lunes, se produjo después de que ésta se hubiera convertido al Islam y se hubiera cambiado el nombre por el de Aixa. En dicha nota se insta al pueblo español a que presione a su Gobierno para la liberación de Roque Pascual y Albert Vilalta.
La red terrorista también hace responsable al Ejecutivo español de la vida de los dos rehenes, según la página web de esta televisión.
SE CONVIRTIÓ «POR SU PROPIA VOLUNTAD Y DESEO»
Según la nota de Al Qaeda:
«La liberación de Gámez se llevó a cabo después de que anunciara su conversión al Islam por propia voluntad y deseo»
La página web del canal televisivo muestra, asimismo, una fotografía en la que aparecen Alicia Gámez -con la cara pixelada- junto a los otros dos españoles que permanecen secuestrados.
En la foto los rehenes están sentados en el suelo y a sus espaldas, de pie, se puede ver a tres personas con los rostros cubiertos y portando armas automáticas.
En el fondo se puede ver un cartel negro en el que sólo se pueden leer algunas palabras, que parecen ser la profesión de fe del Islam y el comienzo del nombre del grupo terrorista.
Gámez fue liberada el pasado lunes 8 por la noche sin que se hubiera pagado ningún rescate, según el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, y ya se encuentra en Barcelona, donde aseguró que sus compañeros se encontraban bien.



