Su última 'proeza' fue el secuestro de la planta de gas argelina

Matan a Mojtar Belmojtar, el terror de los turistas occidentales en el Sahel

La víspera había caído acribillado el líder de AQMI en el Sahel, Abdelhamid Abu Zeid

La "Mafia del cigarrillo rubio", en la que Belmojtar era conocido como "Mister Marlboro", reportaba unos beneficios anuales de alrededor de 450 millones de dólares

Al Qaeda en el Magreb Islámico ha sufrido un doble varapalo en sus bastiones del desierto de Mali. El ejército chadiano aseguró este 2 de marzo de 2013 haber liquidado a Mojtar Belmojtar, el jefe terrorista  de AQMI que dirigió el asalto a la plnata de gas argelina.

La víspera el presidente chadiano, Idriss Deby, había anunciado que sus fuerzas -en realidad los profesionale spilotos franceses que las apopyan- habían matado al líder de AQMI en el Sahel, Abdelhamid Abu Zeid

Mojtar Belmojtar tenía el dudoso honor de haber protagonigazo la masacre de la planta de gas de In Amenas, en Argelia, el pasado enero, en la que 37 extranjeros de ocho nacionalidades resultaron muertos tras un secuestro de varios días.

«El sábado, 2 de marzo, las fuerzas armadas de Chad que operan en el norte del Mali destruyeron una base terrorista. El balance incluye varios terroristas muertos, incluido su líder, Mojtar Belmojtar», afirmó el portavoz del ejército chadiano, el general Zacharia Gobongue, en un comunicado leído en la televisión nacional.

Las tropas de Chad están inmersas en virulentos combates contra los militantes islamistas en el norte de Mali, como parte de la operación internacional para expulsar a los grupos yihadistas de la zona.

Los soldados chadianos se incautaron de armas, equipamiento (incluidos ordenadores y GPS) y de 60 vehículos, añadió el general Gobongue.

La información sobre la muerte de Belmojtar llega un día después de que el presidente chadiano, Idriss Deby, afirmara que sus fuerzas habían matado al líder de AQMI en el Sahel, Abdelhamid Abu Zeid, en el norte de Mali.

Miembros de las fuerzas especiales argelinas identificaron este sábado el arma personal de Abu Zeid, aunque comprobarán la identidad del cuerpo mediante un análisis de ADN.

El ejército argelino seguía su rastro desde hace años. Abu Zeid, que lideraba la fracción de AQMI en el Sahel desde 2008, es responsable de numerosos secuestros de ciudadanos occidentales.

El presidente Deby indicó que Abu Zeid había muerto en los combates con sus fuerzas, junto a otro alto dirigente de AQMI.

Los enfrentamientos se reproducen desde hace semanas en Adrar de Ifoghas, las montañas donde se refugian los islamistas que fueron expulsados por las tropas francesas de sus bastiones de Tombuctú, Gao y Kidal.

Mali se encuentra sumido en un conflicto desde enero de 2012, cuando una rebelión tuareg expulsó al ejército maliense del norte del país.

Los tuareg fueron desplazados por los grupos armados islamistas -notoriamente AQMI, pero también organizaciones locales como Ansar Din- con los que se habían aliado y que impusieron la sharia (ley islámica).

En marzo de ese año, un golpe de Estado militar derrocó al presidente Amadu Tumani Touré. El pasado enero, Francia inició una operación militar para reconquistar el norte.

La comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) más Chad desplegó una fuerza de apoyo.

EL TUERTO FANATICO

Hablar de Mojtar Belmojtar, alias «el tuerto«, es hablar de la historia del terrorismo en el Sahel.

Nacido en 1972, en la desértica y hermética ciudad argelina de Gardaia, en el recóndito valle del Mozab, Belmojtar pronto se dejó seducir por las ideas del salafismo yihadista desarrolladas en Egipto en las décadas de los años sesenta y setenta.

A principios de los noventa, al igual que la mayoría de los actuales dirigentes terroristas, como el máximo líder de Al Qaeda, Ayman Zawahiri, o Abdelmalek Drukdel, cabecilla de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Belmojtar participó en la guerra de Afganistán del lado de los talibanes.

De regreso a Argelia tras su bautizo de sangre, ya no abandonaría sus lazos con el terrorismo, que compaginó con el tráfico ilegal, especialmente el de tabaco, entre Argelia y otros países del Sahel.

En el año 2000, los servicios aduaneros argelinos calculaban que las operaciones de la conocida «Mafia del cigarrillo rubio», en la que Belmojtar era conocido como «Mister Marlboro», reportaba unos beneficios anuales de alrededor de 450 millones de dólares.

Pero han sido sus atentados y secuestros, mucho antes del sangriento asalto de la planta de gas de In Amenas, que acabó con 37 extranjeros y un argelino muerto, lo que ha hecho que su nombre se asocie siempre a terrorismo.

En Argelia, dio sus primeros pasos en el Grupo Islámico Armado (GIA), que perpetró su primer atentado en julio de 1992 y que un año después extendería sus ataques a los extranjeros residentes en el país.Se desvincularía de él en 1998 para unirse al Grupo Salafí para la Predicación y el Combate (GSPC), creado por Hasan Hatab, alias «Abu Hamza».

Belmojtar se convertiría entonces en el lugarteniente de Hatab junto a Abderrazak Amari, más conocido por «El Paracaidista» y daría su salto al Sahel, como parte de la intención del GSPC de extender la yihad más allá de las fronteras.

«El tuerto» logró cierta autonomía para liderar una banda con la que operar a caballo entre Argelia, Mali y Níger, que le permitía también controlar más de cerca las redes de contrabando.A esa época se remontan también sus primero desencuentros con otros líderes yihadistas.

Según relatos de las fuerzas de seguridad de la época, «El tuerto» y «El paracaidista», cerebro del secuestro en Argelia de 32 turistas en 2003, y encarcelado en este país desde 2004, siempre se disputaron el control del Sahel en el que ambos operaban en nombre de «Abu Hamza».

También entonces comenzó a fraguarse la leyenda de Belmojtar, sobre quien penden varias condenas de muerte en Argelia.Se afirma de él que selló alianzas con líderes tribales de varios países del Sahel, incluso casándose con hijas suyas, para mejorar sus redes de contrabando.

En marzo de 2002 se le dio por muerto en una operación militar en Gardaia, su región de origen, al igual que otras muchas veces más.

En el otoño de 2006, el GSPD juró lealtad a Osama bin Laden, y se convirtió en Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), uno de cuyos objetivos era unificar los grupos salafíes norteafricanos.

Dentro de la nueva organización, dirigida por Abelmalek Drukdal, Belmojtar, al frente de la «Katiba al mulazamin» (la Brigada de los enmascarados), se convierte en el emir de AQMI para el desierto del Sahara.

Sin embargo, en 2008 Drukdel lo relegó de este puesto y nombró en su lugar a Gdir Mohamed, alias Abu Zeid.Su destitución coincidió con la publicación en la prensa argelina de informaciones sobre supuestos contactos de Belmojtar para lograr un eventual cese de actividades a cambio de una amnistía, así como sobre disputas con Drukdal, cuya autoridad parece que se resiste a conocer.

Sus actividades nunca han cesado, y en 2012, participó en el levantamiento tuareg que estalló en enero de ese año y cuyas riendas tomaron en junio nuevos grupos salafíes como Ansar al Din o el terrorista Movimiento y Yihad en África Occidental (MYAO).

En el vídeo difundido el pasado 5 de diciembre, en el que Belmojtar anunció la creación de «La brigada de los que firman con sangre», responsable del reciente ataque contra las instalaciones argelinas de gas, «el tuerto» reconoció la autoridad de Ayman Zawahiri, a quien describió como: «Nuestro emir».

No obstante, no hizo referencia alguna a Drukdel, ni su vídeo llevaba el sello oficial de AQMI, la productora «Al Andalus».

 

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