La hilera de cadáveres amontonados son hormigas camino a la morgue; las infraviviendas parecen un juego de lego destrozado por un niño
Haití vuelve a formar parte del huracán mediático. Un país devastado desde mucho antes que el día del seísmo. Un país cuyos cimientos ya venían derrumbándose desde hace largo tiempo.
Ahora en las pantallas y portadas de los medios de comunicación, hemos visto imágenes terribles de muerte y desolación.
Desde arriba, desde el gran angular de una Nikon a varios metros de altura, desde un helicóptero que sobrevuela Puerto Príncipe, todo toma otro aspecto. La catástrofe adquiere dimensiones dantescas. La hilera de cadáveres amontonados son hormigas camino a la morgue; las infraviviendas parecen un juego de Lego destrozado por un niño.
Todo esto es lo que puede verse en las instantáneas captadas por el delegado de Cruz Roja Navarra, Arnold San Román, desde el cielo. Imaginen lo que no se ve. Todas las vidas que aún permanecen soterradas bajo toneladas de miseria y pobreza.