Zoé Valdés presenta su nuevo libro “El todo cotidiano”

“El Gobierno español engañó a los presos liberados en Cuba”

Califica de vergonzoso el comportamiento de Moratinos

Han pasado 15 años desde que publicara La nada cotidiana. Ahora en 2010 los personajes han cambiado, la isla no. Reflejo de la realidad de Cuba donde ya se ha acuñado el término insilio: el exilio dentro del propio régimen de los Castro. Es el aislamiento y la soledad de algunas personas que se han quedado.

La nada cotidiana y El todo cotidiano (Ed. Planeta) de Zoé Valdés es una historia de amor, amistad, traición… y exilio. Cuenta la autora que inevitablemente sus protagonistas tienen algo de ella misma pero también de muchas otras personas que, a lo largo de los años, compartieron su experiencia con el régimen cubano.

La soledad es uno de los aspectos que la escritora comparte de una manera más intensa con sus personajes.

«El exiliado, haya donde vaya, siempre va a estar solo. Además, estableces una doble lucha. Integrarte en otra cultura sin perder tu identidad.»

Zoé Valdés define el exilio cubano como una situación aun más dura que en otros casos.

«Cualquier exiliado cubano cuenta cosas parecidas a los que lo sufrieron en Chile o en Argentina. Pero el caso cubano es más doloroso porque aun no ha sido reconocido mundialmente.»

A pesar de este dolor, Zoé Valdés reitera que «no he perdido mi país para quedarme callada» y no duda en criticar ciertos aspectos de la disidencia cubana o la actuación de gobiernos europeos como el español.

Criticó a Guillermo Fariñas porque se declaró en huelga de hambre al día siguiente de la muerte de Orlando Zapata (23 de febrero de 2010).

«Creo que no era el momento de declararse en huelga de hambre porque un hombre acababa de morir. La prensa se hubiera volcado con el caso de Orlando Zapata. Había que esperar un poco más».

Su crítica aun es más dura en relación con el Gobierno español y con el ministro de Exteriores en particular. La escritora cubana califica de vergonzoso que el gobierno se ponga del lado del castrismo.

En el caso de los presos liberados por el régimen que denunciaron que están en una «carcel sin barrotes», Zoé Valdés dice que fueron engañados.

«Cuando llegaron a Europa, en su pasaporte ponía ‘salida definitiva’ (de Cuba). No podían volver. En eso, por ejemplo, fueron engañados. (Aquella operación) surgió del Gobierno español con la mediación de la Iglesia pero al mismo tiempo que estaban liberando a unas personas, a las que yo quería ver y abrazar, metían a otras en prisión. Hubo muchas mentiras y engaños de parte del Gobierno español y nos duele.»

 

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