Los candidatos se dan un maratón de actos en víspera de las elecciones brasileñas

Los candidatos se dan un maratón de actos en víspera de las elecciones brasileñas
. EFE/Archivo

Los dos candidatos a la Presidencia de Brasil, la oficialista Dilma Rousseff y el opositor José Serra, se dieron hoy un maratón de viajes y actos de campaña en uno de sus últimos esfuerzos por arañar votos en las elecciones del próximo domingo.

La candidata del Partido de los Trabajadores (PT) recorrió hoy tres estados del noreste, la región más pobre del país y en la que cuenta con un mayor respaldo entre el electorado, mientras que Serra peregrinó por cuatro ciudades del sur y el sureste del país.

Rousseff inició la jornada con un paseo en automóvil descapotable por Fortaleza, capital de Ceará, donde fue arropada por miles de simpatizantes, y después repitió el baño de masas en otro acto en el municipio de Caruarú, localizado en Pernambuco, estado donde nació su padrino político, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En Fortaleza, Rousseff comparó la atención que le ha dado el Gobierno de Lula al noreste del país, principal destino de sus programas de distribución de renta, frente a lo que realizaron otros ejecutivos en el pasado.

«Un modelo siempre dio la espalda al noreste. En nuestro modelo, que el presidente Lula comenzó y que nosotros vamos a continuar, (…) jamás vamos a dejar nuevamente que continúe aquella situación de abandono y discriminación», afirmó Rousseff.

La candidata tenía previsto concluir su jornada con un mitin en Vitoria da Conquista, única ciudad en el estado de Bahía favorable a Serra en la primera vuelta, celebrada el pasado día 3.

En el mapa de los resultados electorales, Vitoria da Conquista resaltaba como una minúscula mancha azul en medio de una enorme extensión teñida casi por completo del rojo del PT, que logró 40 puntos de ventaja sobre la oposición en el conjunto de la región noreste.

Esta amplia ventaja en el noreste pavimentó el triunfo de Rousseff en la primera vuelta de los comicios, cuando obtuvo el 46,9% de los sufragios, frente al 32,6% de Serra, y también podría ser clave para la segunda cita con las urnas este domingo.

Según la última encuesta, divulgada el lunes por la firma Vox Populi, Rousseff aventaja a Serra en once puntos en la intención de voto para el próximo domingo en el conjunto del país y le saca a su adversario 37 enteros en el noreste.

En otro mitin celebrado también en el noreste, en la ciudad de Teresina, el ex futbolista Romario de Souza, pidió hoy el voto para Rousseff, a la que calificó como «garantía de continuidad» del Gobierno de Lula que «cambió la historia de Brasil».

El mejor jugador del mundo en 1994 acaba de ser elegido diputado por el Partido Socialista Brasileño (PSB) con una de las votaciones más altas en el estado de Río de Janeiro.

Al igual que su adversaria, el abanderado del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra, redobló hoy los esfuerzos en la campaña y pasó casi más tiempo de viaje que en campaña.

Serra visitó el estadio Maracaná en Río de Janeiro, mantuvo reuniones con parlamentarios electos del Partido Verde (PV) en Sao Paulo y con un grupo de pastores evangélicos en Foz de Iguaçú, ciudad fronteriza con Paraguay y Argentina, antes de dirigirse a un mitin en Caxias do Sul, municipio de Río Grande do Sul (sur).

Entre avión y avión, el socialdemócrata criticó el reciente aumento de la inflación de los alimentos básicos, lo que según él está motivado por la falta de inversión en infraestructuras y ha convertido la carne en «un producto de lujo».

El candidato del PSDB reiteró sus quejas por las tácticas que usa la campaña oficialista a la que acusó de «mentir» más que nunca y usar «batallones de choque» para bloquearle.

De este modo, aludió a un episodio ocurrido en Río de Janeiro la semana pasada, cuando militantes del PT intercambiaron empujones con sus seguidores en un mitin y el propio Serra sufrió el impacto de un leve objeto en la cabeza.

Ese enfrentamiento ha sido objeto de constantes y acalorados intercambios de acusaciones entre el oficialismo, que acusó a Serra de montar una «farsa», y la oposición, que lo consideró una «agresión al proceso democrático».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído