La esposa de José Mujica se convierte temporalmente en presidenta de Uruguay

La esposa de José Mujica se convierte temporalmente en presidenta de Uruguay
. EFE/Archivo

Lucía Topolansky, senadora y esposa de Jose Mujica, se convirtió hoy en la primera presidenta en la historia de Uruguay al asumir el cargo temporalmente debido a la partida de su marido a España y a la ausencia del vicepresidente de la República, de viaje oficial en Corea del Sur.

Topolansky ejercerá la máxima magistratura del país hasta el regreso del vicepresidente Danilo Astori el próximo domingo en virtud de su papel como senadora más votada del Parlamento uruguayo.

En una sencilla y protocolaria ceremonia en la sala de espera de la Base Aérea número 1 de Carrasco, Mujica y Topolansky firmaron ante notario el documento según el cual la esposa del presidente asumía como máxima responsable del país ante la atenta mirada de los periodistas, convocados por lo excepcional del momento.

Con un tímido beso y una apretón de manos a su compañera por más de tres décadas y sustituta temporal al frente del Gobierno, Mujica rubricó este atípico cambio de poder entre los aplausos y las risas de los presentes.

«Bueno, a ver si arreglás todo», se pudo oír decir al presidente entre risas mientras culminaba la ceremonia.

Tras la rúbrica del documento y los saludos de rigor, la pareja presidencial, nunca mejor dicho, aguardó y departió tranquilamente con los funcionarios presentes en la sala hasta la salida del vuelo de Mujica a España, donde permanecerá el fin de semana y donde tiene previsto reunirse con empresarios del sector energético para proponerles inversiones en el país.

Esta no es la primera ocasión en la que la pareja protagoniza una transmisión de mando, ya que fue Topolansky la que el pasado 1 de marzo tomó juramento a Mujica como presidente de Uruguay en un hecho inédito en la historia del país y al mismo tiempo el punto culminante en una relación sentimental y de militancia política que perdura desde hace casi 40 años.

A Topolansky le correspondió esa función por ser la presidenta temporal del Parlamento uruguayo, la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia, y como la tercera persona en el orden sucesorio de la República tras su esposo y el vicepresidente Astori.

Mujica, de 75 años, y Topolansky, de 65, comenzaron su relación en 1972, en los tiempos en los que ambos eran militantes clandestinos de la guerrilla del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), alzada en armas contra el Gobierno democrático de aquel entonces.

Esa circunstancia, si bien fue difícil para que pudieran mantener una relación normal «por la velocidad que implica la vida política», no tuvo «menos poesía» que otras, según dijo la senadora en una ocasión.

Sin embargo, la pareja fue capturada y pasó los siguientes 13 años encerrada en prisiones y cuarteles militares, en condiciones infrahumanas y sometidos a tortura bajo la dictadura militar que gobernó al país de 1973 a 1985.

La pareja, reconocida por su austeridad y desapego al protocolo, vive en el pequeño establecimiento agrícola en las afueras de Montevideo donde antes de dedicarse a la política cultivaban flores y donde las medidas de seguridad que suelen acompañar habitualmente a los jefes de Estado brillan por su ausencia.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído