Entreculturas presenta en la Fundación CEEI de Talavera el informe Educación en tiempo de espera

En el mundo hay 22 millones de niños refugiados y desplazados sin poder acceder a la educación

Centrado en los casos de Colombia y el Sur de Sudán

En el mundo hay 22 millones de niños refugiados y desplazados sin poder acceder a la educación
Presentación del informe de Entreculturas. E.M.

En el mundo hay 43,3 millones de personas refugiadas y desplazadas a causa de conflictos bélicos y persecuciones, según datos de 2009, el más elevado de todo el decenio. De esta cifra, 15,2 millones son personas refugiadas, 27,1 millones de desplazados dentro de su propio país y cerca de un millón de personas solicitantes de asilo. Resaltar que el 51 por ciento del total son niños jóvenes menores de 22 años.

Los países de donde procede la mayoría de la población refugiada son Afganistán, con 2,9 millones; Irak, 1,8 millones; Somalia, 678.300 personas; República Democrática del congo, 455.900 personas; Myanmar, 406.700 personas; Colombia, 389.800; Sudán, 362.200, y Vietnam, 339.300.

Estos datos se desprenden del informe Educación en tiempo de espera. Un derecho vulnerado para millones de personas refugiadas y desplazadas elaborado por la fundación Entreculturas, ONG Jesuita para la Educación y el Desarrollo, presentado en la fundación CEEI de Talavera de la Reina, el pasado siete de junio de 2011. La elaboración de este informe y su difusión coincide con el trigésimo aniversario de la creación del Servicio Jesuita a Refugiados y con el Día Internacional de la Población Desplazada y Refugiada, que se celebra el 20 de junio.

Este informe se ha centrado básicamente en los casos de Colombia y el Sur de Sudán, los dos países con mayor número de población desplazada del mundo, cifrada en 4,9 y 3,3 millones. Los demás países con mayor número de desplazados son, con 2,76 millones Iraq; 1,9 millones República Democrática del Congo; 1,5 millones, Somalia; y Pakistan, 1,2 millones.

El informe Un derecho vulnerado para millones de personas refugiadas y desplazadas fue presentado por director del CEEI de Talavera, Rafael Sancho Zamora, Juan Carlos Gil Rupérez, delegado de Entreculturas en Castilla-La Manca, y Merlys Mosquera Chamat, directora del Servicio Jesuita a Refugiados para América Latina y el Caribe.

Rafael Sancho dijo que la presentación de este informe era fruto de un convenio de cooperación firmado con la ONG Entreculturas, y hay que entenderlo dentro de las actividades que lleva a cabo el CEEI para «el fomento de la dinamización empresarial con emprendedores y empresas».

Vulnerabilidad
El delegado de la fundación Entreculturas de Castilla-La Mancha, Juan Carlos Gil Rupérez, dijo que este informe lo que ponía de manifiesto es la situación de vulnerabilidad del derecho a la educación de 43,3 millones de personas desplazadas en todo el mundo, y que la función de Entreculturas, como eje de desarrollo, es tratar de acercar la educación a estas poblaciones excluidas por medio de Entrecultura y la pequeña ayuda del CEEI para logar también fomentar que personas emprendedoras constituyan micropymes y pequeñas empresas para el desarrollo de estas tierras tan desfavoreció, subrayó.

Llamamiento
Merlys Mosquera comentó que en el caso de Colombia, dado su enorme numero de personas refugiadas y desplazadas (alrededor de 4 millones), la educación es «un factor primordial para la protección de estas personas, y por medio de este informe, que revela la situación de vulnerabilidad, sobre todo de niños adolescentes, «queremos hacer un llamamiento» a la sociedad y lograr con ello impulsar más la cooperación internacional sobre todo en el desarrollo de una política de protección y educación para niños adolescentes refugiados y desplazados.

Merlys , subrayó la importancia de la educación para refugiados y desplazados por cuanto «previene la intervención de los niños en conflictos armados, y sin esa educación no podremos construir la paz en estos contextos que son de conflictos y tan adversos y complejos», enfatizó.

Para el desarrollo de sus programas, el Servicio Jesuita para la Educación y el Desarrollo cuenta con el apoyo de la ONG Entreculturas, explica Merlys. Ambas instituciones trabajan conjuntamente y tienen proyectos en África, el Sur de Sudán, y en América Latina.

A pregunta de los medios, la directora del Servicio Jesuita a Refugiados, aseguró que ellos dan «educación formal», par lo que cuentan con un total de 700 profesores trabajando en escuelas, especialmente en África. En América Latina, la situación es muy diferente, y lo que hace -explica Merlys Mosquera- «es fortalecer la educación formal a través de escuelas que ya están instaladas en las comunidades».

Niños soldados
Igualmente desarrollan actividades destinadas a la inserción educativa, escolar y también a todas aquellas relacionadas con la educación destinada a inculcar en los niños valores de igualdad sexual, fortalecimiento de su capacidad de desarrollo e integración social y comunitaria, y prevención del reclutamiento de niños soldados en grupos armados.

 

 

 

 

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