El secretario de Estado John Kerry: "Me siento en casa"

54 años después de ser arriada, la bandera de EEUU vuelve a ondear en la embajada de La Habana

La mayoría de los emigrantes que reside en Miami se amolda a los nuevos tiempos y apoya el giro diplomático de Obama

La bandera ha llegado de las manos de los tres marines retirados que en 1961 tuvieron que arriarla ante la precipitada salida de Estados Unidos de la isla caribeña

Día histórico para Cuba y EEUU, que este viernes 14 de agosto de 2015 sellan su nueva etapa con la apertura de la embajada estadounidense en La Habana.

Hasta esta ciudad se ha desplazado el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, que izará la bandera de su país en la misión diplomática, cerrada en 1961 (La asombrosa predicción de Fidel Castro que le convierte en un ‘Nostradamus rojo’).

El encargado de negocios de la misión diplomática estadounidense en la isla, Jeffrey DeLaurentis, ha dado la bienvenida a Kerry, el primer jefe de la diplomacia estadounidense que llega a Cuba en 70 años, al inicio del acto formal.

«Nunca pensé que vería enarbolada la bandera de EEUU en este edificio. Este es el principio de un nuevo capitulo en la historia de nuestro país».

A continuación el poeta cubano americano Richard Blanco ha leído un poema titulado «Cosas del mar».

«El mar no importa. Lo que importa es esto – que todos pertenecemos al mar entre nosotros», ha expresado Blanco, quien también participó en la segunda investidura del presidente Barack Obama en el año 2013

IZADO DE LA BANDERA

A continuación, Kerry ha afirmado en español sentirse «en casa» en la embajada estadounidense en La Habana en «una jornada para dejar a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades».

«No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencia, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros».

Guardias de la Marina vestidos con el uniforme de honor han izado la bandera de Estados Unidos en el mástil erigido en la explanada que preside la Sección de Intereses para elevar su rango, de una vez por todas, a Embajada.

La bandera ha llegado de las manos de los tres marines retirados que en 1961 tuvieron que arriarla ante la precipitada salida de Estados Unidos de la isla caribeña.

Jim Tracy, Mike East y Larru Morris han completado este viernes su misión.

«Promesa hecha, promesa cumplida», ha proclamado el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, el maestro de una emocionante ceremonia a la que ha acompañado un soleado día en la capital cubana y la solemnidad de los grandes momentos.

LA NUEVA ETAPA ABIERTA

Kerry, sin embargo, se ha mostrado consciente de que la inauguración de las sedes diplomáticas -la cubana se abrió el pasado 20 de julio en Washington- es solo el primer resultado del largo proceso de normalización de las relaciones bilaterales.

«El camino hacia unas relaciones normales es largo pero precisamente por ello tenemos que empezar en este mismo instante», ha esgrimido, apuntando ya a los temas que marcarán la agenda de contactos durante los próximos meses.

Así, ha señalado al bloqueo económico, comercial y financiero vigente desde 1960.

«Ahora queda en manos del Congreso, pero su final es un paso que apoyamos (la Casa Blanca) con gran fuerza», ha reiterado, arrancando el aplauso de los asistentes.

Además, ha confiado en que los cubanos puedan disfrutar pronto de lo que ha llamado «una democracia genuina».

«Los dos países tenemos mucho que aprender uno de otro, pero el futuro de los cubanos depende de los cubanos».

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