El Tribunal Electoral, controlado por el presidente, despoja a la oposición de sus escaños parlamentarios

El sandinista Daniel Ortega da un ‘golpe de estado’ y se hace con todo el poder en Nicaragua

El facineroso, acusado de violar a su hijastra, impone en Nicaragua un régimen de partido

Podrán destituir a todos y quitarnos un partido, pero la dignidad y principios nunca

El Tribunal Electoral de Nicaragua entregó este 29 de julio de 2016 al presidente Daniel Ortega el control total del Parlamento, al despojar a los diputados de la oposición de sus escaños. El mandatario nicaragüense consolida así todo el poder en su figura, con tintes cada vez más autoritarios, e impone un régimen de partido hegemónico en el país centroamericano.

El fallo del tribunal ordena a la directiva de la Asamblea Nacional el despojo de los escaños a los diputados que fueron electos en 2011 por el PLI, que comandaba el líder opositor Eduardo Montealegre.

El 8 de junio, la Corte Suprema ya había despojado a Montealegre de la representación legal del partido. Con esta decisión, la justicia nicaragüense dejaba a la oposición sin una casilla electoral para participar en las presidenciales de noviembre, en las que Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), será el único candidato importante en liza.

La Corte entregó la representación del Partido Liberal Independiente (PLI) a un político de poca monta que hasta entonces era desconocido en Nicaragua, Pedro Reyes, quien exigió obediencia a los 20 diputados elegidos en 2011 por el PLI y su aliado, el Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

Estos representantes opositores -que desde su elección han denunciado desde el Parlamento las arbitrariedades de Ortega, convirtiéndose en una voz incómoda para el presidente- se negaron a obedecer a Reyes, al que consideran un «aliado silencioso» de Ortega, y éste pidió al Tribunal Electoral que los despojase de sus escaños, decisión que ha tomado este jueves.

De esta manera, Reyes pasa a las páginas de la historia de Nicaragua como el político que entregó todo el poder a Ortega, considerado por la oposición como un mandatario autoritario que quiere imponer una nueva dinastía familiar en el país, que no logra sacudirse un pasado de opresión, dictaduras y guerras.

Varios dirigentes del MRS, fundado en 1994 por el exvicepresidente y escritor Sergio Ramírez y conformado por disidentes del Frente Sandinista, denunciaron en un comunicado publicado en redes sociales que el presidente «ha liquidado la Asamblea Nacional sacando a diputados opositores».

Por su parte, el movimiento Ciudadanos por la Libertad -que aglutina a los simpatizantes de Montealegre y a los diputados opositores despojados de sus escaños- también emitió una nota crítica con la decisión judicial.

«Podrán destituir a todos y quitarnos un partido, pero la dignidad y principios nunca».

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