Todos los empleados podrán ser obligados a ir a trabajar en el campo

El régimen del tirano Maduro impone por decreto la ‘esclavitud’ en Venezuela

Alega el régimen chavista que es para hacer frente a la crisis alimentaria existente en el país

Amanistía Internacional: "una combinación letal» de falta de alimentos y medicinas, unida a «altísimos niveles de criminalidad"

El tiránico Gobierno que ha precipitado en la ruina a Venezuela ha dado este 29 de julio de 2016 un paso más en su espiral represiva al imponer por decreto a la población que cualquier empleado pueda ser obligado a realizar labores agrícolas al servicio del Estado para hacer frente a la crisis alimentaria que azota al país y que el inepto Nicolás Maduro se niega a reconocer (Asesinan a dos testigos claves en el caso de los narcosobrinos’ de Maduro).

El decreto, oficialmente publicado esta semana, establece que aquellas personas empleadas en empresas públicas y privadas pueden ser llamadas a trabajar en organizaciones estatales especializadas en la producción de alimentos.

Estas personas deberán trabajar temporalmente en las explotaciones públicas por un mínimo de 60 días, transcurridos los cuales sus «contratos» pueden ser renovados automáticamente por un período extra de 60 días tras lo que se les permitirá regresar a sus trabajos originales.

El problema del desabastecimiento de productos básicos en Venezuela se inició hace poco más de tres años y se ha ido agravando con el paso de los meses. Ante la creciente indignación popular y el acoso de una oposición reforzada tras las elecciones legislativas de diciembre de 2015 y convencida de que el chavismo ha conducido al país a la ruina, el Gobierno de Nicolás Maduro ha aprobado numerosas medidas de corte estatalista para hacer frente a la escasez.

Pese a que ninguna de ellas ha dado resultado, el régimen insiste en ellas y en que todos los problemas se deben a la «guerra económica» que turbios poderes capitalistas estarían librando contra la revolución bolivariana.

Pero una abrumadora mayoría de observadores independientes culpan de la situación a la ineficiencia y a la corrupción de las autoridades.

La última voz en sumarse a las críticas fue la de Erika Guevara-Rosas, directora para América de la ONG Amnistía Internacional, que ayer dio cuenta de la visita que ha realizado al país para examinar la situación.

El diagnóstico de Amnistía es demoledor para el Gobierno:

«La negación casi obsesiva de las autoridades venezolanas de que la emergencia económica implica una crisis humanitaria en el país, su falta de autocrítica y su empeño en no solicitar ayuda internacional están poniendo las vidas y derechos de millones de personas en alto riesgo».

La responsable de la ONG describió un panorama desastroso en el que «una combinación letal» de falta de alimentos y medicinas, unida a «altísimos niveles de criminalidad» y «persistentes violaciones de los derechos humanos» están haciendo insostenible el día a día de la gente.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído