Fiscales de una corte federal en Manhattan

La Justicia de EEUU acusa al presidente de Honduras de asociarse con un narco para traficar cocaína

"Juan Orlando Hernández se unió a Geovanny Fuentes Ramírez para sacar una tajada de los envíos de la sustancia al país norteamericano a través de Puerto Cortés"

La Justicia de EEUU acusa al presidente de Honduras de asociarse con un narco para traficar cocaína
Juan Orlando Hernández. PD

La acusación es tremenda y ponen a Juan Orlando Hernández en el disparadero.

Según aseguró este viernes, 19 de marzo de 2021, un fiscal de Nueva York, durante un juicio por narcotráfico que aborda la corrupción arraigada al más alto nivel político en Honduras, el presidente del país centroamericano fue socio en un laboratorio de cocaína que fabricó toneladas de droga para enviarla a Estados Unidos, .

Los fiscales de la corte federal de Manhattan sostienen que  el presidente Juan Orlando Hernández estuvo ‘liado’ con el acusado, Geovanny Fuentes Ramírez, y de su hermano Tony Hernández, declarado culpable de narcotráfico a gran escala en Nueva York en 2019.

Y aunque no lo han inculpado, a lo largo del proceso de dos semanas insistieron en su participación en la conspiración.

“Juan Orlando Hernández no solo quería el efectivo del acusado (en sobornos), quería acceso a la cocaína del acusado (…) para poder exportarla a Estados Unidos a través de Puerto Cortés, el mayor puerto hondureño, cercano al laboratorio de cocaína instalado en Cerro Negro».

El fiscal Michael Lockard dijo en su alegato que el intermediario entre el presidente y Fuentes era su hermano Tony.

“Tony Hernández, como Juan Orlando Hernández, era uno de los socios del acusado en el tráfico de droga. Es el hombre que dirigía el narcotráfico para Juan Orlando, que aceptó sobornos del dinero de la droga de Los Cachiros, es el hombre que envió kilos de cocaína con sus iniciales”.

El fiscal afirmó que “Los Cachiros pagaron enormes sumas de dinero a presidentes y candidatos presidenciales: a Juan Orlando Hernández, a su predecesor Pepe Lobo, a su predecesor Manuel Zelaya, a Ricardo Álvarez, que se convirtió en vicepresidente y a muchos otros”.

El presidente de Honduras niega todas las acusaciones y asegura que combatió con gran éxito el narcotráfico desde que asumió el cargo en 2014.

“Demasiado dinero en juego”

El fiscal Lockard afirmó que el laboratorio de cocaína en cuestión, ubicado cerca de la ciudad de Choloma, en el norte de Honduras, no fue cerrado tras su allanamiento en 2011, como se presumió en la época, sino que siguió operativo.

Recordó que en la operación policial realizada en 2011 no se hallaron drogas, pues el acusado fue alertado del allanamiento, y que luego Fuentes secuestró, torturó y asesinó junto con su socio Melvin “Metro” Sandres al policía que dirigió el operativo.

“El laboratorio no cerró porque el acusado llegó a un acuerdo con Juan Orlando Hernández y su hermano (…) para que siguiera funcionando”.

“Había demasiado dinero en juego”.

En su alegato final, el abogado de la defensa Avi Moskowitz atacó duramente la credibilidad de los testigos cooperantes, sobre todo del ex jefe del cartel Los Cachiros, Leonel Rivera, que confiesa haber matado u ordenado el asesinato de 78 personas y enfrenta una pena de cadena perpetua más 30 años de cárcel.

Desalmado

“Ese hombre tiene que ser la persona más vil y despreciable que cualquiera de nosotros haya conocido en cualquier ámbito de la vida. Y esa es la persona que el gobierno puso en el banquillo de los testigos, y a quien pidió creer más allá de toda duda razonable. Un hombre que no tiene moral, no tiene escrúpulos y probablemente no tiene alma”.

También dijo que el gobierno no ha mostrado videos, fotos, informes policiales o forenses u otras pruebas que garanticen la culpabilidad del acusado. “La conclusión es que no hay pruebas de ningún trato corrupto con todos esos policías y políticos”, aseveró.

Los fiscales aseguran que el acusado eliminó pruebas como mensajes de texto y WhatsApp, pero destacan que tenía el contacto de Hernández y de muchos otros políticos y policías en su teléfono celular, y que en dos oportunidades buscó cómo conducir a la casa presidencial en la aplicación Waze.

En ambas ocasiones lo hizo justo después de que fiscales estadounidenses presentaran ante la justicia documentos claves en el caso contra Tony Hernández.

“Las pruebas en el juicio han mostrado que el acusado es exactamente quienes dijimos que era, un narco violento que distribuyó montos masivos de cocaína y cometió actos de corrupción y asesinatos”, sostuvo por su lado el fiscal Jacob Gutwillig.

Fotografía cedida por la Presidencia de Honduras del mandatario Juan Orlado Hernández, durante la instalación de la Cuarta Legislatura del Congreso Nacional, en Tegucigalpa en enero de 2021. EFE
Fuentes, detenido hace un año en Miami, es acusado de tres delitos de narcotráfico y posesión de armas. El jurado comenzó a deliberar su veredicto el viernes y seguirá haciéndolo el lunes próximo.

La sentencia de Tony Hernández, acusado de traficar 185 toneladas de cocaína a Estados Unidos, está prevista para el 30 de marzo.

Fabio Lobo, hijo del ex presidente de Honduras Porfirio “Pepe” Lobo (2010-2014), fue sentenciado en 2017 en Nueva York a 24 años de cárcel por el tráfico de 1,4 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

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