La asamblea de paz pide concesiones para abordar el diálogo con los talibanes

La asamblea de paz pide concesiones para abordar el diálogo con los talibanes
. Agencia EFE

La Asamblea («Jirga») de paz afgana, en un espaldarazo al plan del presidente Hamid Karzai, aprobó hoy una declaración que pide concesiones como la liberación de prisioneros y la retirada de nombres de la «lista negra» de la ONU para abordar el diálogo formal con el movimiento talibán.

«Pedimos a todas las partes implicadas en el conflicto que dejen atrás sus condiciones, muestren su buena voluntad por la paz y dialoguen», leyó el vicepresidente de la «Jirga», Qeyamuddin Kashaf, al término de los tres días de deliberaciones de la Asamblea, de la cual se han ausentado las cabezas visibles de la oposición.

Los 1.600 legisladores, jefes de consejos provinciales, líderes tribales, religiosos y civiles convocados por Karzai para esta tradicional reunión afgana, esta vez de carácter no vinculante, aprobaron una declaración de 200 puntos en la que se incluyen muchas ideas que el presidente había puesto ya sobre la mesa.

Kashaf, que leyó los 16 artículos más destacados, solicitó que los talibanes -sin especificar número o personas en concreto- desaparezcan de la lista de sancionados de la ONU por tener vínculos con organizaciones terroristas y que se «garantice la vida» de aquellos que decidan desertar de las filas talibanes.

La «Jirga» de paz, una iniciativa promovida por Karzai tras jurar su segundo mandato presidencial en noviembre de 2009, recomendó al Gobierno afgano y a las potencias extranjeras que liberen «a los prisioneros talibanes capturados por informes erróneos».

«Habéis pedido la liberación de talibanes y haremos esto de forma inmediata. Estamos decididos a aplicar la declaración», intervino Karzai tras la lectura.

Los delegados instaron también a las tropas extranjeras a que «detengan las redadas ilegales en domicilios y los bombardeos que matan a civiles», además de pedir un apoyo internacional sostenido para Afganistán y exigir a Karzai que luche contra la corrupción.

«Queremos que la comunidad internacional, que ha hecho una coalición de guerra contra el terror, haga ahora una coalición de paz en Afganistán», completó en un discurso a los delegados el presidente de la «Jirga», el ex jefe de Estado Burhanudín Rabbani.

También hubo un mensaje para los grupos insurgentes que luchan contra las fuerzas extranjeras y afganas, particularmente el movimiento talibán y la organización integrista Hizb-e-Islami, del ex muyahidín Gulbudín Hekmatyar.

«Los opositores deben de dejar de luchar inmediatamente y desligarse de Al Qaeda», exigió la «Jirga».

«Basta de guerra, deponed las armas. Cualquier demanda legítima que tengáis será cumplida», prometió Rabbani, luego secundado por Karzai.

La asamblea recomendó crear un «mecanismo de negociaciones» a través de una «comisión de reconciliación» de alto nivel que ponga en marcha cuanto antes el diálogo con el movimiento talibán.

Pero los insurgentes tacharon hace dos días de «propaganda» la Asamblea, lanzaron dos cohetes y un asalto suicida fallido contra la carpa durante su inauguración y han insistido en que no abandonarán la lucha hasta que las tropas internacionales salgan del país, algo que no empezará a suceder hasta julio de 2011.

Pese a las exhortaciones a la paz, sobre el terreno las fuerzas extranjeras destacadas en Afganistán -que ascienden actualmente a 130.000, a la espera de otras 20.000- iniciaron en febrero una campaña militar contra feudos talibanes en la provincia de Helmand y se espera que la extiendan a la vecina Kandahar.

«Karzai ha intentado con insistencia explicar a EEUU que la militar no es la única solución para los problemas afganos. Por eso se convocó la ‘Jirga’, que ha solventado muchos problemas a lo largo de la historia», dijo a Efe por teléfono el diputado Ataolá Lodín, delegado de la asamblea, quien dijo estar «contento» con el resultado.

Pero no todos piensan igual.

«Creo que esta ‘Jirga’ es una amnistía para los talibanes. No veo nada nuevo en ella, sólo que realza la posición de Karzai como líder. Quiere demostrar que está haciendo todo lo posible para alcanzar un acuerdo de paz», expuso a Efe el analista Wahid Mujda.

En la Conferencia de Londres de enero -que tendrá su secuela en la Conferencia de Kabul en julio-, Karzai ya expuso su llamando plan de reconciliación, que incluía un «fondo de reinserción» con incentivos económicos y laborales para los insurgentes dispuestos a deponer las armas.

Su oferta de diálogo a los talibanes siempre ha sido más amplia de lo deseado por sus socios extranjeros y esta «Jirga» debía servirle para legitimar su estrategia y su liderazgo tras el proceso electoral de 2009, lastrado por el fraude.

«Vuestra declaración es completa -dijo hoy Karzai a los asamblearios-. Habéis llamado a los talibanes a unirse a la paz; yo les hago de nuevo un llamamiento, también a Hezb-e-Islami, para que aprovechen esta oportunidad y se unan a la paz».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído