El primer ministro tailandés interviene en una protesta pese al estado de excepción

El primer ministro tailandés interviene en una protesta pese al estado de excepción
. EFE/Archivo

El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, intervino hoy en una manifestación nacionalista apoyada por sus aliados de los «camisas amarillas» pese a que el estado de excepción en vigor en Bangkok prohíbe en teoría estos mítines.

Vejjajiva se dirigió a los 2.500 activistas concentrados delante de la sede de la UNESCO para pedirles que no recurran a la violencia para denunciar que un milenario templo declarado Patrimonio de la Humanidad continúe siendo reconocido como territorio de la vecina Camboya.

El jefe del Ejecutivo tailandés descartó enviar tropas para solucionar la disputa pero jaleado por el público subrayó que «no aceptaremos acciones que violen nuestra soberanía».

La protesta se celebró pese a que el estado de excepción que se mantiene desde el pasado 7 de abril en Bangkok y un puñado de provincias veta cualquier asamblea de más de cinco personas, y la Policía no intervino para dispersar a los activistas.

Esta medida de emergencia fue declarada a raíz de la movilización callejera de los «camisas rojas», rivales de los «camisas amarillas» y que ocuparon zonas de la capital durante dos meses hasta que fueron desalojados por el Ejército, con un resultado de 90 muertos.

Los «rojos», que afirman representar a la sociedad rural del noreste del país y exigen la renuncia de Vejjajiva, se quejan del doble rasero de las autoridades en relación a los «amarillos», que respaldan al Gobierno liderado por el Partido Demócrata.

Sin embargo, la manifestación de hoy fue convocada por la ultraderechista Red de Patriotas de Tailandia, que querían concentrarse delante de la residencia del primer ministro pero fueron disuadidos por la Policía.

Los nacionalistas tailandeses denuncian que Vejjajiva no está haciendo lo suficiente por reclamar la soberanía sobre el monasterio de Preah Vihear, declarado en 2008 Patrimonio de la Humanidad a petición de Camboya y con el apoyo tácito de Bangkok.

Hace una semana se celebró una protesta similar coincidiendo con la reunión anual de la UNESCO en Brasilia.

La disputa sobre el templo fronterizo, construido en el siglo XI, ha provocado varios enfrentamientos diplomáticos entre ambos países, aunque el Tribunal Internacional de La Haya dejó claro en 1962 que pertenece a Camboya.

En 2008, una escalada de las hostilidades en la frontera causó la muerte a un puñado de soldados camboyanos y tailandeses. EFE

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído