El Consejo de Seguridad elimina sanciones a Irak heredadas de la era de Sadam

El Consejo de Seguridad elimina sanciones a Irak heredadas de la era de Sadam
. EFE/Archivo

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó hoy tres resoluciones que ponen fin a prácticamente todas las sanciones aún vigentes de las que se impusieron al régimen de Sadam Huseín a partir de la invasión iraquí de Kuwait en 1990.

Las medidas aprobadas en una reunión del máximo órgano de seguridad presidida por el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, eliminan la prohibición a Irak de establecer una industria nuclear civil y desmantelan los restos del programa «Petróleo por Alimentos».

También devuelven a la soberanía iraquí la gestión completa de los ingresos petroleros del país, aunque se mantiene la obligación de desviar un 5% de los mismos a un fondo de compensación para reparar los daños causados en la invasión de Kuwait.

Las tres resoluciones fueron adoptadas con el voto unánime de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, excepto en una, en la que Francia se abstuvo.

En una declaración leída por Biden tras la votación, el Consejo «celebra el desarrollo de acontecimientos positivos en Irak y reconoce que la situación existente en Irak es considerablemente diferente de la que existía cuando se adoptó» la primera resolución contra el régimen de Sadam Huseín en 1990.

«El Consejo de Seguridad también celebra el importante progreso logrado por Irak para recuperar su posición internacional» previa a la invasión de Kuwait, agregó el vicepresidente de EE.UU., país que este mes ocupa la presidencia rotatoria del máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas.

La primera resolución adoptada pone fin a las sanciones impuestas para impedir que el régimen iraquí reconstruyera su programa de armas químicas, biológicas y nucleares destruido después de su expulsión de Kuwait a manos de una coalición internacional encabezada por EE.UU.

El segundo documento cierra los remanentes del polémico programa «Petróleo por Alimentos» que permitió al Gobierno de Bagdad comprar miles de millones de dólares en alimentos y medicinas entre 1996 y 2003 para aliviar el sufrimiento de la población iraquí a causa del embargo comercial impuesto al país.

Asimismo, la tercera resolución decreta el cierre en seis meses del Fondo para el Desarrollo de Irak que se estableció tras la caída de Sadam Huseín en 2003 para gestionar la riqueza petrolera del país, y que también protegía al tesoro iraquí de los acreedores internacionales.

Tras la adopción de estas medidas, las únicas sanciones que permanecerán en pie son las relacionadas con familiares del difunto dictador iraquí que permanecen en paradero desconocido.

También quedan ciertas restricciones relacionadas con la producción de armas químicas, biológicas y nucleares, así como en el alcance de sus misiles.

Irak también deberá seguir destinando el 5% de sus ingresos petroleros iraquíes a las víctimas de la invasión de Kuwait, a pesar de que Bagdad considera que ya ha cumplido todas sus obligaciones en esta materia.

Pese a que ha recibido cerca de 30.000 millones de dólares hasta la fecha, el Gobierno kuwaití considera que todavía no ha alcanzado el nivel de compensaciones adecuado por las atrocidades y los daños materiales causados por el Ejército de Sadam Huseín.

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