Es un claro signo de que se aferraban a los muros de la nave naufragada. Un pasajero dijo estar arrepentido de haber sobrevivido

Los cadáveres del Sewol tienen los dedos rotos: se los fracturaron tratando de huir

La cifra de muertos confirmada es de 150, muchos encontrados en la parte posterior del barco, en la cuarta cubierta

Los cadáveres del Sewol tienen los dedos rotos: se los fracturaron tratando de huir
La tragedia del Sewol Captura

Buzos surcoreanos se sumergieron este miércoles 23 de abril entre los restos del ferry que naufragó y quedó completamente dado vuelta y tocaron con sus manos los cuerpos de las víctimas mientras aún buscaban a cientos de desaparecidos.

Los expertos, equipados con tanques de oxígeno y comunicación, sólo pueden ver unos pocos centímetros frente a ellos. La mayoría de las víctimas eran estudiantes secundarios a los que, en el momento del accidente, se les ordenó que permanecieran en sus lugares por su propia seguridad.

FRACTURAS

Gran parte de los cuerpos hallados en los últimos dos días presentaban fracturas en los dedos, presumiblemente debido a intentos frenéticos por trepar las paredes o pisos de la embarcación para escapar, dijeron medios locales.

«Estamos entrenados para trabajar en ambientes hostiles, pero es difícil ser valiente cuando nos topamos con cuerpos en aguas oscuras», declaró a la agencia Reuters el buzo Hwang Dae-sik, en momentos en que se llevan a cabo los funerales de 25 menores fallecidos en el naufragio.

Hwang dijo que su equipo había recuperado 14 cuerpos hasta el momento. «Tenemos que tocar todo con nuestras manos. Este es el trabajo más extenuante y desgarrador de mi carrera», lamentó.

Uno de los pasajeros habló con la cadena británica BBC sobre la difícil decisión que debió tomar de saltar por la borda y salvarse, dejando atrás a los estudiantes cuando el barco empezó a hundirse. «Estábamos intentando sacarlos… pero era muy difícil. Fue cuando decidimos abandonar la nave, pero ahora lamento haberlo hecho», dijo Eun-su Choi, conductor de camiones.

Choi había realizado ese trayecto cientos de veces. Cuando ocurrió el desastre, se encontraba en la cubierta, ya que había salido a fumar después de haber desayunado. «Súbitamente el ferry empezó a ladearse y a hundirse. Los contenedores empezaron a caer al mar. Fue cuando me di cuenta de que se iba a volcar», recordó.

«Estaba aferrado al pasamano. Traté de ayudar a algunos de los estudiantes que se encontraban en la cafetería arrodillados cerca la caja registradora, pero se resbalaban. Intentamos sacarlos con la ayuda de una manguera para combatir incendios, pero era muy difícil rescatarlos».

El ferry Sewol se hundió el miércoles pasado durante un viaje de rutina desde el puerto de Incheon, cerca de Seúl, hacia la isla sureña de Jeju. De los 476 pasajeros y tripulantes a bordo, 339 eran adolescentes y maestros de una escuela secundaria que estaban de excursión. Sólo 174 personas han sido rescatadas y el resto se presume que se han ahogado.

La cifra de muertos confirmada este miércoles fue de 150, muchos encontrados en la parte posterior del barco, en la cuarta cubierta.

 

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