El presidente filipino ordenó a la Policía y al Ejercito disparar a matar

Duterte ordena disparar contra quienes violen la cuarentena en Filipinas: «A cambio de causar problemas, te enviaré a la tumba»

En Filipinas los ciudadanos tendrán que respetar la cuarentena decretada por el tirano Rodrigo Duterte, si no quieren que las consecuencias sean mortales y no precisamente por el coronavirus.

El presidente filipino ordenó el pasado 1 de abril de 2020 a las fuerzas del Estado «disparar a matar», con un discurso encendido contra quienes violen las normas establecidas para que se lleve a cabo la estricta cuarentena por la pandemia de COVID-19.

«No dudo. Mis órdenes son para la policía y el ejército, si hay problemas o surge una situación en que la gente pelea y sus vidas están en peligro, disparen a matar», dijo el presidente en un discurso en televisión abierta.

«Muerto. A cambio de causar problemas, te enviaré a la tumba», amenazó Duterte, mientras unas 20 personas de la barriada de San Roque, en Manila, protestaron sin permiso ante la policía para exigir ayuda oficial para salir adelante.

El gran dilema para las poblaciones más pobres del país, incluido Manila, está en que las normas de la cuarentena impiden que millones de ciudadanos subsistan, en los barrios más pobres de la capital estar encerrados no es opción ya que muchos dicen que tienen medios para subsistir.

Duterte acusó a grupos civiles de izquierda de instigar la protesta: «Izquierdistas, ustedes no son el gobierno. No anden por ahí causando problemas y disturbios porque ordenaré su detención hasta que finalice el brote».

Problemas con la ayuda económica

El Congreso de Filipinas concedió a Duterte «poderes especiales» la semana pasada y obtuvo una asignación económica de 200.000 millones de pesos (4.000 millones de dólares) para repartir entre 18 millones de hogares desfavorecidos del país, donde el 16% de la población vive bajo el umbral de la pobreza.

Sin embargo, la ayuda para luchar contra la pandemia está bloqueada porque el Gobierno todavía elabora «una base de datos consolidada» de los beneficiarios.

«Solo espere la entrega incluso si se retrasa, llegará y no pasará hambre. No morirá de hambre», señaló Duterte.

Sin embargo, defensores de derechos humanos y grupos civiles criticaron las palabras del presidente, que se regaron rápidamente por las redes sociales, donde la etiqueta #OustDuterte (expulsar a Duterte) se convirtió en tendencia.

«Estamos seriamente alarmados de que las palabras del presidente, que se traducirán en formas peores y más brutales de violaciones de los derechos humanos, represión y violencia estatal en los próximos días», lamentó la organización de derechos humanos Karapatan.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído