El gobernador denegó la petición de clemencia

El ‘francotirador del tarot’, ejecutado mediante inyección letal en Virginia

Asesinó a diez personas en 2002

Asesinó a diez personas en octubre del 2002 en el área metropolitana de Washington

Su última esperanza después de que el Tribunal Supremo de EE.UU. diera luz verde a la aplicación de la sentencia era que el todavía gobernador de Virginia, el demócrata Tim Kaine, parase la ejecución.

Kaine denegó la petición de clemencia, por lo que a las nueve de la noche de este martes -madrugada de hoy en la España peninsular-, el francotirador John Allen Muhammad ha sido ejecutado por inyección letal en la penitenciaría de Greensville, Jarratt (Virginia).

ASESINÓ A 10 PERSONAS EN 2002

Poco antes de las 9 de la noche, el equipo de verdugos empezó a aplicar en el cuerpo de John Allen Muhammad, el francotirador que asesinó a diez personas en octubre del 2002 en el área metropolitana de Washington, las dosis de diversos productos químicos que le provocarían la muerte unos minutos después. La ejecución se llevó a cabo en el penal Greensville Correctional Center, situado en Jarrat, Virginia, y la presenciaron en directo una varias decenas de personas, la mayoría familiares de las víctimas.

Entre los asistentes, que pudieron ver el proceso a través de una ventanilla, no figuraba el gobernador de Virginia, Tim Kaine, que negó una petición de clemencia de Muhammad de última hora, el martes por la tarde. Si bien Kaine se ha mostrado públicamente contrario a la pena de muerte, ha permitido que durante su mandato se ejecutara a varios presos.

Según la ley de Virginia, el reo tiene el derecho de decidir qué tipo de método utilizarán los verdugos, la inyección letal, o la silla eléctrica. En caso que el condenado no muestre ninguna preferencia, como ha sido el caso de Muhammad, la legislación opta por la inyección letal.

Muhammad sembró el terror durante semanas en 2002 en la región de Washington, capital de la nación, y acabó con la vida de 10 personas, a las que elegía de forma aleatoria y mataba de un solo tiro con un rifle, desde una cómoda distancia. Muhammad, de 48 años, contó entonces con un cómplice adolescente, Lee Boyd Malvo -de 17 años, hoy 24-, que cumple condena a cadena perpetua en Virginia.

La prisión de Greensville ha tenido que adecuar sus instalaciones para acomodar en la sala de ejecuciones a todos los familiares de las víctimas que reclamaban su derecho a ver morir al asesino. (Agencias)

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