Odyssey recurre al Supremo de EE.UU. para demorar la entrega del tesoro a España

Odyssey recurre al Supremo de EE.UU. para demorar la entrega del tesoro a España

Odyssey solicitó hoy al Supremo de EEUU que cancele la orden de entrega a España del tesoro de «La Mercedes» y alegó que a ese país no le va a pasar nada por tardar «unos meses más» en recuperar algo que perdió hace más de 200 años.

«Aun asumiendo que la mercancía fuera posesión de España (…) desde octubre de 1804, han pasado más de 200 años. Unos pocos meses más desde luego que no van a perjudicar ninguno de los intereses de España», aseguró la compañía estadounidense en un recurso de urgencia presentado hoy ante el Tribunal Supremo de EEUU.

El recurso, al que tuvo acceso Efe, añade que «el corto periodo de tiempo que España tendría que esperar hasta que esta corte decidiera sobre la petición de Odyssey en absoluto supera el daño que con certeza sufrirá (la empresa) si la mercancía es retirada por España fuera del alcance del sistema judicial» estadounidense.

Éste es uno de los argumentos que la empresa de «cazatesoros» presentó este lunes ante el Tribunal Supremo, en su intento de que la máxima instancia judicial de EEUU decida por fin intervenir en el proceso que le enfrenta a España desde 2007.

En juego está un tesoro de más de medio millón de monedas de oro y plata valoradas en 500 millones de dólares que fue hallado y recuperado por Odyssey hace cinco años del pecio de «Nuestra Señora de las Mercedes», una fragata hundida por la Armada británica frente a las costas del Algarve (Portugal).

España alega que ese tesoro le pertenece porque el barco estaba en misión militar cuando fue hundido -y por tanto goza de inmunidad soberana-, pero Odyssey insiste en que se trataba de una misión comercial y que, en todo caso, pertenecería a los herederos legales del cargamento.

«No hay discusión en que unas tres cuartas partes de las monedas del ‘Mercedes’ eran de particulares y no del Gobierno español. ¿No deberían los herederos de aquellos propietarios tener la oportunidad de disputar en los tribunales esa titularidad?», dijo a Efe recientemente la vicepresidenta de Odyssey, Melinda MacConnel.

Sea como fuere, y después de un litigio de casi cinco años, una sentencia emitida por un tribunal de Tampa (Florida) establece que el cargamento debe ser entregado a España.

Odyssey ha recurrido esta decisión ante todas las instancias posibles, pero la semana pasada un tribunal de apelaciones de Atlanta -la última que quedaba por pronunciarse- rechazó sus argumentos.

Se espera que esta semana el tribunal de Tampa encargado del caso reciba la notificación de Atlanta y con ella una orden definitiva de ejecución de la sentencia, que obligará a la devolución de las 17 toneladas de monedas y otros valiosos objetos en un plazo máximo de diez días.

La única opción con la que cuenta Odyssey para retener el tesoro es que el Supremo decida intervenir y revisar el caso.

Para ello, presentó hoy un recurso en el que le pide que ordene la suspensión temporal del proceso y le dé tiempo así a presentarle formalmente, en un plazo máximo de tres semanas, una petición de auto de certiorari.

Esa figura jurídica, también llamada auto de avocación, permite en al Tribunal Supremo de EEUU requerir a un tribunal de rango inferior (en este caso el de Tampa) el envío de una causa para su posterior examen.

Un portavoz de la compañía explicó hoy a Efe que continua con su intento de lograr la intervención del Supremo porque «aún no ha habido una orden final en el caso del ‘Cisne Negro'», que es como Odyssey se refiere a este litigio, y rechazó pronunciarse sobre la evolución de caso, que podría encontrarse ya en su recta final.

El abogado que representa a España en este caso, James Goold, aseguró a Efe que, según lo adelantado en el recurso de hoy, los argumentos que va a presentar Odyssey para tratar de convencer al Supremo de que interceda son «los mismos que han sido rechazados en cada una de las fases del caso».

Entre ellos, Odyssey alega también que el tribunal de Tampa erró al declarar que tenía «suficiente jurisdicción» para ordenar la transferencia de la mercancía a una nación extranjera soberana que no tuvo posesión» del tesoro y cuya propiedad «no probó».

Además, dice que será capaz de «demostrar» que también se equivocó en la adjudicación de los derechos de propiedad, así como en la aplicación de la inmunidad soberana y la distinción entre barco y cargamento, entre otros puntos.

Una vez que el tribunal de Tampa reciba la decisión y el mandato de ejecución, y si el Supremo no interviene, España tendrán diez días para repatriar un tesoro que ocupa 600 cubas de 25 kilos cada una y permanece en un lugar secreto de Florida.

Las autoridades judiciales estadounidenses han permitido a España a llevar a cabo inspecciones periódicas sobre su estado y comprobar que se encuentra en buen estado.

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Autor

Irene Ramirez

Irene Ramirez. Responsable de campañas en Grand Step. Fue redactora de Periodista Digital entre 2012 y 2013.

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