EE.UU. intenta mitigar las consecuencias de la matanza de civiles en Afganistán

EE.UU. intenta mitigar las consecuencias de la matanza de civiles en Afganistán

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, se dirige a los medios de comunicación durante un rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca, Washington. EFE

EFE/Archivo

Un preocupado Gobierno de Estados Unidos intentó hoy mitigar las consecuencias de la matanza ocurrida el domingo en Afganistán a manos de un soldado estadounidense, que acabó con la vida de 16 civiles, al tiempo que insistió en que el suceso no cambiará los planes para la transición en ese país.

El incremento de las tensiones en el país asiático a causa de las últimas acciones de las tropas de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) han obligado al Gobierno de Barack Obama a reafirmar su posición estratégica y a excusarse una vez más ante las autoridades afganas, al tiempo que ha reforzado las medidas de seguridad de sus tropas en el país asiático.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró hoy en su rueda de prensa diaria que Estados Unidos no alterará su estrategia respecto a Afganistán pese a los incidentes ocurridos en las últimas semanas y subrayó que «la razón por la que las tropas están en territorio afgano es para acabar con (la red terrorista) Al Qaeda», algo que «no ha cambiado».

«Hay un plan muy específico que va a continuar así», explicó Carney, quien también detalló que los recientes «trágicos y terribles episodios» serán tratados en la cumbre de la OTAN el próximo mayo en Chicago.

«El objetivo de Estados Unidos es eliminar Al Qaeda y estabilizar la situación en Afganistán para que los terroristas no puedan continuar en su territorio. Y seguiremos trabajando en ello», insistió Carney.

El portavoz de la Casa Blanca recordó que las políticas de Obama sobre Afganistán «siempre han sido muy cuidadosas» y continúan encaminadas a lograr que las autoridades afganas puedan hacerse cargo por sí mismas de la seguridad del país.

El soldado que ha protagonizado el «terrible» incidente, cuyo nombre aún no se ha divulgado, pertenece a la Base Conjunta Lewis-McChord, la base militar de donde también procedían los cuatro soldados condenados por asesinar a varios civiles afganos en 2010 y guardar parte de sus cuerpos como trofeos.

La Base Conjunta Lewis-McChord es una base militar a las afueras de Seattle, en el noroeste de Estados Unidos, que los medios especializados en defensa califican como la «más problemática del servicio militar» del país.

La instalación militar, hogar para 100.000 soldados y civiles, ha sido criticada por el comportamiento de sus soldados y el año pasado sufrió el mayor índice de suicidios de su historia.

El soldado, que se encuentra en la treintena y servía por primera vez en Afganistán aunque ya había estado en Irak en varias ocasiones, actuó solo y se entregó tras abrir fuego contra los civiles afganos en una aldea cercana a su base en el suroeste de Kandahar en mitad de la noche, informó la ISAF.

Obama se apresuró el domingo a emitir sus condolencias a las familias de los fallecidos y a repudiar el incidente, aunque parece no haber sido suficiente para las autoridades afganas.

La Casa Blanca informó de que Obama llamó por teléfono al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para expresarle su pesar, y prometió que Estados Unidos hará todo lo posible para que se concluya una investigación a fondo de lo ocurrido.

Sin embargo, Karzai calificó hoy la matanza como un hecho «inolvidable».

Por su parte, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, condenó hoy la «espantosa e inexplicable» matanza y prometió justicia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

«Ese acto no refleja quienes somos», dijo Clinton, que se declaró «conmocionada y entristecida» por lo ocurrido el domingo en el distrito de Panjwai.

Mientras las autoridades estadounidenses tratan de contener el sentimiento «antiamericano» que crece el país asiático en las últimas semanas, los talibanes, que se encuentran en pleno proceso de reconciliación con el Gobierno afgano gracias a la mediación de Estados Unidos, han prometido hoy vengar la masacre.

«Apoyamos a las víctimas de esta acción salvaje, y garantizamos a sus herederos que nos vengaremos de estos invasores y asesinos y castigaremos sus acciones bárbaras», afirmaron los talibanes en un comunicado difundido en su pagina web.

La retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán comenzó en 2011 y continuará de manera paulatina hasta completarla en 2014.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Irene Ramirez

Irene Ramirez. Responsable de campañas en Grand Step. Fue redactora de Periodista Digital entre 2012 y 2013.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído