El secuestrador de Cleveland se declarará inocente

El ‘monstruo’ Ariel Castro mantuvo a las tres chicas atadas del cuello con cadenas

El facineroso está acusado de tres cargos de violación y cuatro de secuestro

Castro le daba comida a una de ellas y obligaba a las otras dos, que llevaban tiempo sin probar bocado, a contemplar cómo se la comía

Los últimos detalles del cautiverio de las tres chicas que ha desvelado la Policía muestran que fueron mantenidas en condiciones similares a las de un «campo de concentración».

Los problemas que presentan Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesus, evidencian la siniestra personalidad del secuestrador.

De acuerdo con la agencia Reuters, Castro tuvo la mayor parte del tiempo a las jóvenes atadas del cuello con cadenas y las obligó a adoptar posturas incómodas.

«Presentan úlceras por haber estado en la misma posición de manera prolongada».

Cuando las rescataron, Knight y DeJesus eran quienes presentaban un aspecto más demacrado y cuyos síntomas de desnutrición era más evidentes.

«Esa es la razón por la que únicamente se difundieron fotografías de Berry».

Castro usaba la comida como forma de tortura.

«Le daba comida a una de ellas y obligaba a las otras dos, que llevaban tiempo sin probar bocado, a contemplar cómo se la comía».

El espeluznante calvario era peor cuando Castro decidía ausentarse de la casa.

El captor les tapaba la boca, los ojos y prácticamente toda la cara con cinta aislante «dejando únicamente libres los orificios de la nariz para que pudieran respirar».

«Cuando regresaba se la quitaba de golpe arrancándoles la piel y el cabello«.

Las jóvenes se enfrentan a un largo proceso de terapia para sobreponerse a las secuelas provocadas por su brutal encierro y por las palizas propinadas por Castro -«pérdida de cabello, recuperación de la movilidad y del tono muscular»-.

Al parecer, una de las jóvenes no puede mover bien las articulaciones debido al tiempo que estuvo atada por el cuello.

Ahora «las chicas se encuentran bien y están disfrutando de su libertad», ha señalado Brian Cummins, miembro del Gobierno local de Cleveland.

Castro parecía mostrar más empatía hacia Berry y su hija pequeña que hacia sus otras dos víctimas que son, según la agencia, quienes más sufrieron los maltratos y las torturas de su captor.

Knight y DeJesus eran las que más tiempo permanecían atadas en el sótano, mientras que a Berry y su hija, su captor les permitía subir al segundo piso. «Castro adora a su hija», ha indicado uno de sus abogados en referencia a la niña que Berry tuvo mientras estuvo secuestrada.

De acuerdo con la investigación, Castro, de vez en cuando, llevaba a la menor a la iglesia, al McDonald’s y a un parque cercano.

El nuevo equipo de abogados experto en crímenes sexuales que representa a Ariel Castro, el hombre que mantuvo cautivas a tres jóvenes durante 10 años en su casa de Cleveland (Ohio), ha asegurado que su cliente se declarará inocente de los cargos que se le imputan.

Castro ha sido acusado de tres cargos de violación y cuatro de secuestro. Sus representantes aseguran que probarán la inocencia de Castro a lo largo del proceso y culpan a los medios de haber «demonizado» a su representado.

«Los medios han presentado a Castro como un monstruo antes de tener conocimiento de todos los detalles», han denunciado este miércoles a la cadena NBC los abogados Craig Wientraub y Jay Schlachet.

«Nosotros no lo vemos de ese modo».

 

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