El Partido Republicano gana las elecciones en EEUU y controla ambas cámaras

Barack Obama: El ‘Pato Cojo’ y sin espolones

Barack Obama: El 'Pato Cojo' y sin espolones
Barack Obama. CB

El Partido Republicano ha obtenido la mayoría en el Senado en las elecciones legislativas celebradas este martes, al hacerse con el control de al menos 52 escaños, según las primeras proyecciones de los medios estadounidenses, lo que sumado a su victoriosa reválida conseguida en la Cámara de Representantes, les devuelve el control total del Congreso de Estados Unidos que perdieron hace ocho años.

Los republicanos, finalmente, han conseguido arrebatar a los demócratas los seis escaños necesarios para recuperar el control de la cámara, garantizando su dominio sobre el Congreso durante los dos últimos años de Presidencia de Barack Obama.

A falta de detalles concretos y a la espera de las reacciones habituales, yo ya me atrevo a afirmar de forma tajante que se acabó la obamanía.

Si algo ha marcado estas ‘midterm‘ en Estados Unidos ha sido la intrascendencia del presidente.

Obama ha resultado irrelevante durante la campaña y lo será en los próximos dos años y tres meses que le restan en la Casa Blanca.

Máxime si, como todo indica, los republicanos reafirman su dominio en la Cámara de Representantes y arrebatan a los demócratas el Senado.

EEUU es un país donde un elemento esencial de la democracia como la separación de poderes funciona de verdad.

Desde que en 2010 la oposición logró la mayoría en la Cámara de Representantes, la vida de Obama ha sido un calvario.

Cada ley le ha costado sangre, sudor y lágrimas y todo eso parecerá un picnic comparado con lo que le espera con el Partido Republicano controlando también el Senado.

Tal como pintan las cosas, es muy dudoso que los republicanos permitan que remate su segundo mandato atribuyéndose algún éxito. Ya se puede ir olvidando Obama de sus luminosos planes en inmigración, sanidad o cambio climático.

La imposibilidad de presentarse de nuevo, porque legalmente un presidente no puede estar más de dos mandatos en el cargo, es un lastre pesado, al que se suman notable impopularidad y creciente aislamiento.

Fue siendo ‘patos cojos’ cuando Reagan negoció con Gorbachev el final de la Guerra Fría, Clinton metió a China en la Organización Mundial del Comercio o Bush firmó con Irak la fecha de salida de las tropas norteamericanas y Obama, a falta de perspectivas en el ámbito doméstico, podría intentar algo sonoro en la escena internacional, para dejar su nombre grabado con letras doradas en los libros de Historia, pero visto como lidia de mal con los fanáticos islamistas, me da que a este pato le faltan espolones.

 

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