Carrera presidencial en EEUU

El terrorismo islámico y su propuesta sobre los musulmanes sitúan a Donald Trump a la cabeza de las encuestas

Aumenta de un 4% a un 19% la proporción de ciudadanos que declaran la amenaza terrorista el problema más importante, según el último sondeo de New York Times/CBS News

El terrorismo islámico y su propuesta sobre los musulmanes sitúan a Donald Trump a la cabeza de las encuestas
Donald Trump. DT

Él va a mantener la patria unida. Él va a controlar la inmigración. Va a detener la entrada de musulmanes

Ante los ataques ocurridos la semana pasada y la posibilidad de sufrir otro ataque terrorista después del la última encuesta realizada por New York Times/CBS News, el temor de los ciudadanos ha ayudado a Donald Trump a ascender en popularidad y colocarse a la cabeza de la lista de candidatos de cara a las elecciones presidenciales de acuerdo con la última encuesta realizada por New York Times/CBS News.

A raíz de los ataques de los extremistas islámicos en París y en San Bernardino, California, gran parte de la población considera que la amenaza del terrorismo es el tema más importante al que se enfrenta el país en la actualidad.

Hace un mes, sólo el 4% de los estadounidenses afirmaba que el terrorismo era el problema más importante. Sin embargo, en la actualidad asciende al 19% la proporción de ciudadanos que sitúan la amenaza terrorista por encima del resto de problemas nacionales.

Trump, que ha propuesto el control de las mezquitas e incluso prohibir la entrada de musulmanes en los Estados Unidos, ha sido el claro beneficiario de este momento de profunda ansiedad.

Más de cuatro de cada diez votantes en las primarias republicanas dicen que la cualidad más importante de un candidato es un liderazgo fuerte. Son estos electores quienes favorecen en gran medida al Sr. Trump.

«Él va a mantener una fuerte vigilancia sobre los musulmanes» declaraba Bettina Norden, un agricultor de 60 años de Springfield, en una entrevista de seguimiento.

«Él va a mantener la patria unida. Él va a controlar la inmigración. Va a detener la entrada de musulmanes».

Los republicanos expresaron su confianza en la capacidad del candidato Trump para enfrentar el terrorismo: Siete de cada 10 votantes que dijeron que lo votarían en una primaria republicana por considerar que puede afrontar la amenaza terrorista. Sólo el senador Ted Cruz de Texas, se acerca a esos números.

MARINE LE PEN Y DONALD TRUMP: ¿CARRERAS PARALELAS?

Salvando las distancias, el magnate Donald Trump es el Marine Le Pen francés. La abrumadora victoria del Frente Nacional en la primera vuelta de las elecciones regionales francesas no parece casualidad.

La francesa Marine Le Pen fue la fuerza más votada en seis de las trece regiones de Francia. Su éxito se debe a la transformación que ha sufrido el partido bajo la presidencia de Marine.

Mientras que al partido dirigido por su padre no se le tomaba en serio por los constantes comentarios racistas y antisemitas, Le Pen hija ha conseguido suavizar el discurso y centrarlo en tres pilares: identidad, inmigración y seguridad.

Los atentados del 13 N, en los que murieron más de 130 personas, influyeron en el voto de algunos franceses, pero las encuestas advertían desde hace años en el auge del Frente Nacional que ha sabido aprovechar el descontento de los franceses.

Una economía estancada, un índice de desempleo del diez por ciento, la sensación de que Francia está perdiendo su identidad por culpa de la inmigración y la percepción de la élite política no está al corriente de los problemas de los franceses son las ideas que están empujando a Frente Nacional hacia el Elíseo.

Algunas de estas ideas también las repite Donald Trump. La propuesta de Trump para ‘volver a hacer América grande’ (su mensaje de campaña) se basa en la idea de que quienes están gobernando el país están perdiendo el control y están alejando a EEUU de sus posición hegemónica.

Ayuda también, la percepción de que la recuperación económica no llega a los estadounidenses, pese al histórico descenso del desempleo. La clase media de EEUU está preocupada por la precariedad del trabajo y el miedo a un futuro incierto.

Un repaso a las últimas declaraciones de ambos líderes revelan fuertes similitudes.

Tras los atentados en Francia, la líder ultraderechista pidió el «cese inmediato de toda acogida de inmigrantes en Francia» y añadió que «Francia y los franceses ya no están seguros», al tiempo que pidió recuperar el control definitivo de sus fronteras y otras medidas como el cierre de las mezquitas radicales.

«El fundamentalismo islamista debe ser destruido. Francia debe prohibir las organizaciones islamistas, cerrar las mezquitas radicales y expulsar a los extranjeros que predican el odio sobre nuestro suelo, así como a los clandestinos».

El nortemaericano Donald Trump no se ha mordido la lengua tras el tiroteo de San Bernardino.

En declaraciones a la cadena ABC, el magnate ha asegurado: «estamos en guerra».

Y coherente con su análisis, propone prohibir la entrada a los musulmanes en el país:

«Es una cuestión de seguridad nacional porque si no resuelven esto habrá muchos más atentados terroristas como los del 11 de septiembre de 2001».

La inmigración descontrolada lleva años siendo un arma arrojadiza de la política mundial y el ascenso de Le Pen y Trump demuestra que, pronto o tarde, a corto, medio o largo plazo, es infalible como arma en la contienda electoral.

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