El presidente que venció al coronavirus o el cercano Biden que viene a enmendar el capote

Trump ‘el superviviente’ o Biden ‘el salvador’: así son las estrategias de comunicación para ganar

El análisis de la agencia de comunicación 3AWanaliza, de la mano de su Global COO Miguel Ángel Rodríguez Caveda

Trump 'el superviviente' o Biden 'el salvador': así son las estrategias de comunicación para ganar
Joe Biden y Donald Trump.

El 3 de noviembre de 2020 se convertirá en un día histórico en los Estados Unidos, los ciudadanos deberán elegir al responsable para gestionar la primera potencia del mundo en circunstancias marcada por la crisis mundial y la tensión social.

Donald Trump y Joe Biden han tomado posiciones opuestas para afrontar la carrera hacia la Casa Blanca.

En este contexto político, la agencia de comunicación 3AWanaliza, de la mano de su Global COO Miguel Ángel Rodríguez Caveda, las nuevas estrategias que siguen los aspirantes a la presidencia, de cara al próximo debate que tendrá lugar el mañana jueves 22 de octubre.

Trump, el superviviente

En un momento en el que Trump ve amenazada una segunda victoria hacia la Casa Blanca y tras protagonizar un tórrido enfrentamiento contra su oponente el pasado 30 de septiembre, nuevos acontecimientos han dado un giro a su estrategia política.

El actual presidente de los EEUU y su mujer, Melania Trump, han logrado vencer al coronavirus y empatizar con los casi 8 millones de personas que han sido víctimas de la pandemia, llegando con un nuevo mensaje de esperanza para todos los estadounidenses: «No tengan miedo al coronavirus».

Con estas palabras, Trump se muestra como el superviviente capaz de hacer frente a todas las adversidades, incluso a aquella que más miedo causa entre la población mundial.

De esta manera, el actual presidente apela a mantener una imagen de fortaleza y resistencia en un momento marcado por la incertidumbre y la vulnerable situación económica del país.

Como ya es usual, en el candidato republicano recurre a la descalificación y hace referencia a su contrincante como “sleepy Joe”, alegando que probablemente se vaya a dormir antes de solucionar los problemas reales, motivo por el cual Obama no confía en él y elige a Kamala para recaudar fondos.

Sin embargo, esto es el comienzo de una larga lista de faltas de respeto y acusaciones, y es que el actual presidente ha recuperado el “lock him up” que ya utilizó contra su oponente en 2016 Hilary Clinton y, esta vez, acusa a la familia Biden de ser una empresa criminal.

Además, para ganar la batalla, Trump se refugia en el delicado momento que vivimos, donde el mundo entero cuestiona la implicación de China con respecto a la expansión de la COVID-19 y acusa a Biden de defenderles en busca de su propio beneficio, lo que no solo no le convierte en apto para ser presidente, sino que incluso es peligroso para EEUU.

Joe Biden, el salvador

Mientras, su oponente Joe Biden, se mantiene fiel a su mensaje hacia los estadounidenses con su lema “una batalla por el alma de América” (A battle for the soul of America). Y es que Biden concentra sus esfuerzos en presentarse como la persona que salvará al mundo del mayor villano de todos los tiempos: Donald Trump.

Con esta fachada de héroe, sus mensajes van más allá de la preocupación por la crisis del coronavirus (de cuyas muertes ha llegado a culpar directamente a su rival).

El contrincante de Trump se presenta como la solución ante el racismo, el apoyo hacia el colectivo LGTBIQ+ y el feminismo, la armonía entre las diferentes religiones, la igualdad para la gente con discapacidad, la apuesta por energías sostenibles y la crítica hacia la violencia armada en el país, considerada por el aspirante a presidente como otra gran epidemia.

Como parte de su estrategia, el candidato demócrata se ha ganado el apelativo de «el tío Joe» al venderse como un hombre cercano, de clase trabajadora y vencedor de terribles tragedias para llegar a la población más vulnerable. Ejemplo de ello ha sido aludir a su tartamudez infantil, por la que asegura que no le gusta leer los discursos de un apuntador electrónico y, en lugar de ello, habla de memoria.

En cuanto a la población afroamericana, más en entredicho que nunca desde que estalló el movimiento “Black Lives Matter”, Biden se ha aferrado a su historial como vicepresidente junto al primer presidente negro, Barack Obama, de 2009 a 2017, y ha recordado que en los últimos meses ha tenido contacto con familiares de víctimas de la violencia policial contra los afroamericanos, como los fallecidos George Floyd y Jacob Blake.

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