CONEXIÓN QUILOMBO

Waisbord: «Comprender a EEUU requiere deshacerse del deslumbramiento de la fábrica de sueños y promesas»

Estados Unidos alimenta pasiones, sueños y fascinación. Por más que nunca se haya pisado el país, cualquiera cree saber cómo es a raíz del abundante caudal de imágenes que inundan las series de televisión, las películas, las novelas, los discursos políticos, las marcas y la publicidad. Sin embargo, quien llega al país norteamericano experimenta un fuerte choque entre sus ideas previas y la realidad.

El imperio de la utopía, escrito por el sociólogo Silvio Waisbord, ofrece una radiografía de la sociedad estadounidense actual que ayuda a comprender sus contradicciones históricas y su poder para construir mitos y ocultar realidades.

A partir del análisis de temas clave como el optimismo, el individualismo, la religión, la seguridad, el nacionalismo, la política, la democracia y las desigualdades sociales, este libro desentraña los claroscuros de una tierra prometida y acogedora y, al tiempo, cruel y devastadora.

«A primera vista, Estados Unidos parece fácil de comprender. Sobran los adjetivos comúnmente empleados: materialista, espectacular, imperialista, consumista, agresivo, arrollador, moderno, democrático, avanzado, fantasioso, mojigato, gigante, provinciano. Tanto se ha dicho sobre el país más poderoso y rico del mundo, supremo mayorista de tecnología aeroespacial, armas y entretenimiento, que quien haya prestado la mínima atención cree saber cómo es. Es habitual caer en caricaturas sobre una sociedad conocida a partir de fragmentos accesibles y reconocibles a nivel mundial. Porque la huella global estadounidense es enorme, exhaustiva e inevitable, es sencillo tener la impresión de familiaridad con este país extraño. La realidad es más compleja»

«Más allá de sus tragedias e hipocresías, es un país que alimenta pasiones, sueños, enamoramientos y fascinación dentro y fuera. Contiene contradicciones históricas que moldean una tierra prometida y acogedora, cruel y devastadora.»

«Para entender el país, hay que cortar a tijera el atractivo celofán que lo envuelve. Es el bello envoltorio de los mitos ilustres: libertad, individualismo, igualdad, oportunidades, democracia, bienestar, ascenso social. Este paquete de ideas es formidable. Es una cava de ideas añejas, constantemente recordadas en discursos políticos, sermones, publicidades, columnas de opinión y textos escolares. Son los viejos éxitos de los mitos fundadores, que sostienen las ideas fuerza del país-maravilla, del pasado célebre, del presente dinámico y el futuro optimista.»

«Que en Estados Unidos todo pase, pero nada importe, como dijo Philip Roth, se entiende por esta habilidad y facilidad de vivir en mundos relativamente cerrados a la realidad de otros. Para quienes gozan de sus beneficios y ventajas es fácil apartar la mirada, olvidar y desechar aquello que no concuerda con la vida imaginada. Esta es la actitud que refleja la imagen viral de hombres jugando al golf tan tranquilos mientras bosques cercanos arden en uno de los incendios más devastadores de Oregón.»

«Frente a semejante telaraña de mitos, comprender Estados Unidos requiere deshacerse del deslumbramiento de la fábrica de sueños y promesas. […] Es un experimento constante sobre los mejores y los peores aspectos de la vida humana. Es un país que está viviendo múltiples transiciones: de ser la máxima potencia mundial a competir por el poder en un mundo multipolar; de estar a la vanguardia en el desarrollo de manufacturas y tecnología a ser el centro de consumo global; de erigirse como epicentro de la segunda revolución industrial a convertirse en un cementerio de fábricas durante la desindustrialización.»

«Es fácil encontrar señales del optimismo estadounidense. Se trasluce en la amabilidad cotidiana: las sonrisas francas de los vecinos al pasar, los sonoros “buen día” y “hola” de los colegas de trabajo, la buena disposición de los empleados de supermercado y tiendas. Sonreír, sonreír y sonreír es el mandato fundamental del management de la atención al cliente.»

«Aquí radica uno de los dilemas más fascinantes y difíciles para entender la sociedad estadounidense. Es la tensión entre dos ideas poderosas: individualismo y comunidad […]. Ambas ideas tienen una larga tradición histórica en el imaginario nacional. Han sido constantemente alabadas, renovadas y perfeccionadas. Son ideas que funcionan como parámetros para definir las rutas de vida, la esencia y el destino del país. Lo que a priori se ve como una tensión, en la sociedad estadounidense se suele interpretar como valores compatibles.»

Silvio Waisbord es doctor en Sociología por la Universidad de California y profesor de Periodismo y Comunicación Política en la Universidad George Washington. Reside en Estados Unidos desde hace más de tres décadas y ha impartido clases en más de treinta países. Ha publicado artículos en la edición en español de The New York Times, Clarín, La Nación y otros periódicos y revistas de América Latina.

También ha sido editor de revistas académicas. Es autor de catorce libros sobre medios de comunicación, política y cultura, entre los que destacan Vox populista (2014), Media Movements (2016) y Communication. A Post-Discipline (2019), y de la novela Duelo (2009).

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído