La orden prohibe a los estadounidenses invertir en empresas que colaboren con el Ejército chino

El presidente Donald Trump sacude a China con una nueva orden ejecutiva

La medida podría afectar a algunas de las mayores empresas chinas, incluidas las firmas de telecomunicaciones China Telecom Corp Ltd, China Mobile Ltd y el fabricantes de equipos de vigilancia Hikvision

El presidente Donald Trump sacude a China con una nueva orden ejecutiva
Donald Trump.

Donald Trump no se inmuta, sigue ejerciendo su cargo de presidente con los misma misión con la que comenzó el 20 de enero de 2017: «América first».

Mientras sigue adelante con las acusaciones por un posible fraude en las elecciones, el mandatario firmó este jueves una orden ejecutiva con la cual sacude a China, ya que prohibe a ciudadanos estadounidenses invertir en empresas que negocien con el Ejército Popular del país asiático.

Según un artículo publicado por The Wall Street Journal, la orden está dirigida contra 31 empresas que son contribuyentes de la modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL) y que ya han sido identificadas por Estados Unidos, pero también contra organizaciones e individuos norteamericanos que posean acciones directamente o mediante fondos en en cualquiera de ellas.

Esas empresas -que incluyen a algunas compañías estatales aeroespaciales, de construcción y astilleros navales, así como empresas de tecnología como Inspur Group- son las que permiten el acceso de los militares a tecnologías avanzadas.

Trump llegó a declarar una emergencia nacional diciendo que los inversores estadounidenses están ayudando a China «a amenazar directamente a la patria y a las fuerzas estadounidenses en el extranjero incluso mediante el desarrollo y despliegue de armas de destrucción masiva, armas convencionales avanzadas y acciones maliciosas habilitadas por medios cibernéticos contra Estados Unidos y su gente».

Por ello, la administración de Trump ha intentado contrarrestar el ascenso de Beijing como competidor global, económica, política y militarmente, recurriendo a este tipo de órdenes ejecutivas para limitar la influencia de China.

La orden, que según funcionarios de la administración ha estado bajo revisión durante varios meses, prohíbe la compra o inversión en fondos de mercados emergentes a partir del 11 de enero, 9 días antes de que sea reemplazado en la Casa Blanca por el presidente electo, Joe Biden.

La medida podría afectar a algunas de las mayores empresas chinas, incluidas las firmas de telecomunicaciones China Telecom Corp Ltd, China Mobile Ltd y el fabricantes de equipos de vigilancia Hikvision.

La orden da a los inversores hasta noviembre de 2021 para deshacerse de cualquier inversión que contenga cualquiera de los valores chinos, aunque en principio no está claro cuántos estadounidenses poseen esos valores o incluso cuánto dinero está en juego.

Las relaciones entre las dos superpotencias han estado marcadas por rencores y recriminaciones durante los cuatro años del mandato Trump, que impuso elevados aranceles a bienes chinos y culpó a Beijing del origen de la epidemia del COVID-19.

Las esperanza de los analistas chinos están puestas en un nuevo Gobierno de Joe Biden, con el fin de suavizar las tensiones bilaterales, aunque advierten de que se tratará de un cambio en las formas más que en el fondo.

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