Como recuerda Pelayo Barro en OKdiario este 4 de febrero de 2021, el socialista Pedro Sánchez criticó con dureza a Donald Trump nada más abandonar este la presidencia de Estados Unidos -antes no se atrevió- y ensalzó con almibarados elogios a su sucesor, Joe Biden.
Dedicó el del PSOE al flamante presidente demócrata toda una panoplia de frases de un cursi subido.
Sin embargo, cuando se cumplen tres meses de las turbulentas elecciones que por un puñado de votos cambiaron el inquilino de la Casa Blanca, Biden aún no le ha cogido el teléfono al presidente del Gobierno.
El máximo dignatario de la nación más poderosa del mundo le ha dedicado al jefe del Ejecutivo cero minutos de su tiempo.
Ni agotando toda su capacidad de adulación ha conseguido Sánchez que Biden le preste atención. Hasta el punto de que el presidente del Gobierno es el único representante de un país europeo del G-20 que no ha intercambiado palabra con Biden.
No lo dice el periodista Pelayo Barro, sino la mismísima Casa Blanca: en un escueto mensaje publicado en su portal de comunicación se informaba del primer contacto oficial entre la nueva administración Biden-Harris y el Gobierno español.
Un encuentro telefónico entre funcionarios de segunda línea:
«El asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan -se afirma- ha hablado hoy por teléfono con Emma Aparici, asesora de Exteriores del presidente de España. Sullivan le trasladó el compromiso de la administración Biden de estrechar la relación entre ambos países. Agradeció que España continúe alojando tropas militares de EE.UU. Acordaron trabajar juntos en políticas diplomáticas, incluyendo China, Latinoamérica y el Sahel. Además conversaron sobre la importancia de compartir esfuerzos en los retos globales, incluyendo la pandemia del Covid-19 y el cambio climático».
Es decir, Biden recurre a un asesor de Seguridad Nacional para intercambiar un protocolario cruce de opiniones, orillando a Pedro Sánchez, a diferencia de lo que ha hecho con el resto de dirigentes de las naciones más poderosas de la UE.
Pese al baboseo de Sánchez con Biden, éste le ha obsequiado con el silencio más espeso, señal de que para la nueva Administración estadounidense, el Gobierno socialcomunista de España no se encuentra entre sus prioridades
