Fernando Villalba: "Se está informando de forma bastante fluida por parte de las autoridades rusas sobre el número de muertos desde primera hora de la mañana"
El Servicio de Seguridad Ruso (FSB) ha confirmado que los dos atentados terroristas que se han producido este lunes en el metro de Moscú fueron perpetrados por dos mujeres que detonaron los explosivos que llevaban consigo, causando la muerte de al menos 37 personas y heridas a otras 65, según el Servicio de Emergencias Ruso.
El FSB ha dicho en un comunicado citado por la agencia de noticias rusa RIA Novosti:
«Ambas explosiones fueron provocadas por mujeres terroristas suicidas»
Por otro lado, el Comité Investigador que está analizando los hechos rebajó a al menos 35 el número de personas muertas a causa de los atentados y añadió que hay 33 heridos.
Las explosiones se produjeron en las estaciones de Lubyanka y Parque Kulturi en hora punta de este lunes, con un intervalo de 40 minutos.
NO HAY VÍCTIMAS ESPAÑOLAS
El Consulado de España en Moscú ha afirmado que «no hay ninguna constancia» de que haya víctimas españolas a causa de los dos atentados que se han producido esta mañana en el metro de la capital rusa y que «por la hora» en la que se han registrado las explosiones, «sería descartable» que algún turista español hubiese resultado afectado.
Fernando Villalba, el consejero de prensa de la Embajada española en Moscú, ha declarado a RNE:
«El Consulado está en contacto con la pequeña población española en Moscú para ver si algún español ha sido afectado. Es demasiado pronto para saberlo y las autoridades de Moscú todavía no han informado sobre si extranjeros han sido afectados por estas dos explosiones»
Sin embargo, Villalba dejó claro que el Consulado no tiene «constancia» de que haya víctimas españolas.
«Se está informando de forma bastante fluida por parte de las autoridades rusas sobre el número de muertos desde primera hora de la mañana»
El consejero de prensa precisó que en el Consulado de Moscú hay registrados unos 1. 700 españoles repartidos por toda Rusia, de los cuales la mayoría, unos 1.300, viven en Moscú, «una población muy reducida» para una ciudad que es «la mayor de Europa» y «supera los diez millones de habitantes», aseguró.




