La huelga contra las medidas de ahorro paraliza el sector público griego

La huelga contra las medidas de ahorro paraliza el sector público griego
. Agencia EFE

El sector público griego está hoy paralizado a consecuencia de una huelga de 24 horas convocada por el principal sindicato de funcionarios públicos, Adedy, que se une a las protestas del transporte marítimo y del servicio sanitario contra las medidas de austeridad del Gobierno para superar la crisis.

Bajo el lema «que paguen los ricos», Adedy, que representa a medio millón de funcionarios, ha convocado a una concentración en el centro de Atenas y en otras ciudades a las 08.00 GMT.

La alta incidencia de la huelga afecta a los servicios en los ministerios, las oficinas de Hacienda, las aduanas, los colegios y universidades, entre otros sectores públicos.

Se han sumado también los empleados de los ayuntamientos del país, quienes reivindican que los trabajadores temporales sean contratados permanentemente, así como la Unión de Arqueólogos, que pide la cobertura de 4.200 puestos de trabajo vacantes.

La comunicación entre Atenas y las islas del mar Egeo está interrumpida desde ayer debido a la huelga de los trabajadores de los puertos, pero sí funciona el transporte público en general, al tiempo que el espacio aéreo permanecerá abierto debido a que los controladores aéreos no participan en la huelga.

Los hospitales públicos en Atenas y en el Pireo atenderán sólo casos de emergencia.

Los funcionarios de los tribunales también continúan hoy con la huelga iniciada ayer, en demanda de que se contrate a más personal.

Los vestíbulos de cuatro grandes hoteles en el centro de la capital han sido ocupados esta mañana por empleados del sector en protesta contra las relaciones entre la patronal y los trabajadores.

Las protestan se llevan a cabo mientras en Atenas negocian el Gobierno y un grupo de expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) sobre las condiciones y las medidas de ahorro que Grecia tendrá que adoptar en los próximos dos años para recibir un paquete de ayuda de hasta 45.000 millones de euros.

El diferencial del bono griego a diez años con el referente, el alemán, batió ayer un nuevo récord al alcanzar los 518 puntos básicos, con un rendimiento del primero del 8,26% y del 3,78% el segundo, con lo cual, para obtener financiación en los mercados internacionales, Grecia tiene que pagar unos intereses más de cinco puntos por encima de los que paga Alemania.

La ayuda pactada a fines de marzo por el FMI, el BCE y la CE está compuesta por préstamos de los socios europeos por un total de hasta 30.000 millones de euros, con un tipo de interés en torno al 5%, y de otros 15.000 millones de euros en créditos del FMI a un interés más bajo, y ha quedado condicionada al compromiso de Grecia de imponer un severo ajuste fiscal.

Los trabajadores protestan por los recortes de gastos públicos, que incluyen reducción de sueldos y jubilaciones, y nuevas cargas fiscales adoptadas para este año por el Gobierno con el fin de ahorrar unos 4.800 millones de euros.

Además, temen más medidas de ahorro, pues está en estudio un aumento de la edad media de jubilación y reducir la magnitud del sector público que roza los 800.000 funcionarios, entre otros.

«Debemos resistir; de lo contrario, nos llevarán al matadero como a las ovejas», dijo Aleka Paparíga, secretaria general del Partido Comunista de Grecia (KKE).

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