La UE no descarta un rescate de 75.000 millones para Portugal

La Unión Europea no descarta que Portugal necesite en las próximas semanas un rescate de 75.000 millones de euros para hacer frente a su crisis de deuda, agravada tras la dimisión del primer ministro José Sócrates. A cambio, exige al futuro Gobierno que asuma y ponga en práctica los ajustes y las reformas que había prometido Sócrates para calmar a los mercados.

La crisis política que aboca a Portugal al rescate domina la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebra en Bruselas este jueves y viernes. Sócrates dimitió después de que el parlamento portugués rechazara su último programa de austeridad, que contaba con el aval de la UE, con los votos en contra del principal partido de la oposición, los conservadores de Pedro Passos Coelho.

En Bruselas se considera a Portugal como la última muralla que protege a España y se teme que su caída provoque un nuevo contagio a la deuda española, que en los últimos días se había alejado de la zona de riesgo pese a la rebaja de nota por parte de la agencia de calificación Moody’s.

El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha dicho que no se puede descartar que la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) deban acudir al rescate de Portugal y ha cifrado la asistencia necesaria en 75.000 millones de euros.

«No lo excluyo», ha dicho Juncker al ser preguntado por si ve probable que Lisboa necesite el rescate en una entrevista a la cadena de televisión France24. El presidente del Eurogrupo ha calificado además de «apropiada» la cifra de 75.000 millones de euros de asistencia financiera a Lisboa. De esta cantidad, 50.000 millones corresponderían a la UE y el resto al FMI, según el diario francés ‘Les Echos’.

Sin embargo, el líder de la oposición conservadora ha dicho que espera que el rescate no sea necesario. «Espero que Portugal pueda librarse del rescate. Es mi esperanza», ha afirmado Passos Coelho antes de participar en la reunión de los populares europeos que precede al Consejo Europeo de primavera. No obstante, ha admitido que es «imposible responder» si finalmente el rescate será inevitable.

Para la canciller alemana, Angela Merkel, lo importante es que el futuro Gobierno portugués, sea del partido que sea, asuma y aplique los objetivos del plan de ajuste tumbado por el Parlamento, que cubre los años 2011, 2012 y 2013.

«»Espero que los que gobiernan o gobiernen en Portugal asuman esos esfuerzos como propios», ha insistido. «Ello es importante no sólo para Portugal sino para toda la UE y en particular para los países de la eurozona», ha agregado.

También el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha pedido a las fuerzas políticas portuguesas que reafirmen su compromiso con los objetivos de reducción de déficit y con las reformas, que ha calificado de «indispensables» para la confianza en la economía portuguesa.

«Es importante para la confianza en la economía portuguesa que el consenso que creo que existe en Portugal sobre la necesidad de consolidación fiscal y reformas estructurales se reafirme claramente», ha insistido Barroso.

«Ahora hay dificultades políticas en Portugal, hubo un voto negativo en el Parlamento, pero demos tiempo al Gobierno portugués, a las autoridades portuguesas, a la democracia portuguesa, para resolver estos problemas. Creo que será posible», ha concluido el presidente de la Comisión, que espera que los problemas se resuelvan «lo antes posible».

DEFENDER A PORTUGAL

Por su parte, el primer ministro portugués, José Sócrates, ha eludido pronunciarse sobre la crisis política que vive su país y que se ha cobrado su dimisión y ha afirmado que acude al Consejo Europeo para defender a Portugal, al proyecto europeo y a la moneda única.

«La única cosa que me preocupa, porque alguien tiene que pensar en el país, es defender a Portugal, defender el proyecto europeo y defender la moneda única», ha dicho Sócrates a la entrada de la cumbre.

«No quiero hacer ningún comentario sobre la situación política interna», ha agregado el primer ministro portugués.

El propio ministro portugués de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, admitía el pasado lunes que «en estos momentos, una crisis política es un gran empujón para que caigamos en los brazos de la ayuda externa».

Portugal necesita durante los próximos dos meses meses más de 8.300 millones de euros de financiación de los mercados. En los últimos días, la rentabilidad de sus bonos ha superado ya el 8%, un nivel considerado insostenible.

No obstante, en Bruselas persisten las dudas de si un primer ministro en funciones puede pedir el rescate o ejecutar las medidas de ajuste que han provocado su caída.

Portugal podría convertirse así en el tercer país de la eurozona que solicita un rescate de la UE, tras Grecia (que recibe una asistencia de 110.000 millones de euros en préstamos bilaterales y del FMI) e Irlanda (85.000 millones del FMI y del fondo de rescate de 750.000 millones de euros).

Pese a que los líderes europeos han retrasado de nuevo el refuerzo del tramo intergubernamental del fondo de rescate actual, de momento hay suficientes fondos para ayudar a Portugal. De los 250.000 millones disponibles efectivamente, sólo se han usado 17.700 millones para Irlanda (el resto lo puso el FMI, las garantías del presupuesto de la UE y ayudas de Reino Unido, Dinamarca y Suecia).

Tras asistir a Dublín, quedan todavía 232.000 millones para ayudar de sobra a Portugal. El problema se plantearía si la crisis se contagia de nuevo a España, ya que el mercado considera que el fondo actual no sería suficiente para acudir al rescate de Madrid.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído