La cumbre de la UE concluye con un renovado compromiso con la austeridad

La cumbre de la UE concluye con un renovado compromiso con la austeridad
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso y el comisario Herman Van Rompuy. EFE

La cumbre de la Unión Europea concluye hoy con un nuevo compromiso con la austeridad y la disciplina fiscal, aunque con un llamamiento para intentar que las inversiones disponibles fomenten en lo posible el crecimiento y el empleo.

La reunión pedirá también la preparación de nuevas sanciones comunitarias contra Siria, solo cinco días después de la aprobación de nuevas medidas económicas y diplomáticas por parte de la UE.

Los jefes de Estado y Gobierno de la UE aprobarán un texto de conclusiones que en su última versión deja claro que «la consolidación fiscal es una condición esencial» para el crecimiento y el empleo, y que «todos los Estados miembros deben continuar respetando sus compromisos».

«Los países que afrontan un escrutinio estrecho de los mercados deberían cumplir los objetivos presupuestarios y estar dispuestos a proseguir más medidas de consolidación si es necesario», señala también ese último borrador del texto sobre España u otros Estados miembros en situación similar.

Sin embargo, la UE insistirá en buscar cómo promover el crecimiento y el empleo de la forma más efectiva ante el preocupante aumento del desempleo, que está en niveles récord en la zona euro y en el conjunto de la Unión.

«La consolidación fiscal tiene que ir de la mano con el crecimiento y las perspectivas de creación de empleo», recalcó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, la pasada noche al final de la primera sesión de la cumbre.

Hay una «sensación de urgencia» en la UE para que se impulse el crecimiento, afirmó por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Esta segunda y última jornada comenzará con la firma por parte de 25 miembros de la UE (todos menos Reino Unido y República Checa) del tratado internacional sobre el pacto fiscal, que sella la disciplina presupuestaria y la consolidación fiscal.

El pacto entrará ahora en el proceso de ratificación, que puede extenderse hasta finales de este año, y entrará en vigor cuando lo ratifiquen 12 de los 17 países del euro.

El elemento crucial del tratado es que obliga a los países a incluir de manera vinculante y permanente en sus legislaciones o constituciones la llamada «regla de oro», destinada a limitar el déficit estructural anual (sin incluir los gastos e ingresos de carácter cíclico) al 0,5 % del PIB.

Además, los países tendrán que implantar un mecanismo automático de corrección de los desvíos de los objetivos del déficit o del camino de consolidación, así como tener en cuenta su impacto acumulativo en la deuda.

El pacto permite que los países se desvíen de esos objetivos a medio plazo o del ajuste, pero solamente en circunstancias excepcionales como una «severa contracción económica».

Los líderes de la UE concluirán la cumbre con un debate sobre el grave empeoramiento de la situación en Siria y sobre la evolución de la llamada «Primavera Árabe», un año después de la caída de los primeros regímenes a causa de las revueltas populares democráticas.

La cumbre encargará a los expertos que estudien nuevas sanciones contra Siria para seguir incrementando la presión sobre el régimen de Bachar al Asad, ante la violencia del asedio de Homs, al tiempo que reclamarán más unidad a la oposición.

Autor

Irene Ramirez

Irene Ramirez. Responsable de campañas en Grand Step. Fue redactora de Periodista Digital entre 2012 y 2013.

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