El primer ministro griego habla de una conspiración entre España y Portugal

Tsipras acusa a Rajoy de montar un complot para derribar el gobierno de Syriza por temor al efecto ‘perturbador’ de Podemos

"Su plan es desgastarnos antes de que el ejemplo griego afecte a otros países, principalmente antes de las elecciones en España"

Desde La Moncloa se atribuyen las quejas de Tsipras y sus obsesiones 'paranoides' a la negativa a asumir que sus errores pueden dejar a su administración sin liquidez

Apenas lleva un mes en el poder y ya vive consumido por las dudas y las obsesiones paranoides. E incapaz de hacer frente a sus propias promesas electorales, consciente de que la Unión Europea está dispuesta a aplicarle las mismas reglas que a todos y que no podrá ni reabrir a lo grande la televisión pública ni convertir el presupuesto heleno en una piñata, Alexis Tsipras ha optado por la estrategia de defenderse atacando.

Cuestionado por sectores de la izquierdista Syriza, que consideran que ha hecho demasiadas concesiones al Eurogrupo, el primer ministro griego ha cargado este 28 de febrero de 2015 contra los gobiernos de Rajoy y Passos Coelho -aliados suopuestamente con su antecesor, el exjefe de Gobierno Andonis Samarás-, durante un discurso ante el comité central de la formación.

«Nos enfrentamos a un eje de poderes, liderado por España y Portugal, que por razones políticas obvias intentó llevar la negociación al abismo».

«Su plan era y es desgastar, derribar o llevar a nuestro Gobierno hacia una rendición incondicional antes de que nuestro trabajo produzca resultados y antes de que el ejemplo griego afecte a otros países. Y, especialmente, antes de las elecciones en España».

Con esta desquiciada alocución, Tsipras no solo intenta reivindicarse ante sus filas, como víctima de supuestas conspiraciones, sino que trata de entrar en la campaña electoral española, donde sus amigos de Podemos comienzan a caer en las encuestas.

El presidente español y su homólogo portugués han solicitado tanto al Consejo Europeo como a la Comisión Europea una condena formal al ataque de Alexis Tsipras contra ambos países.En nombre de Mariano Rajoy, quien no se ha molestado ni en hacer un breve comentario, ha respondido casi a botepronto el secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo:

«Las declaraciones de Tsipras nos han parecido que no respondían a la realidad y, por lo tanto, al no responder a la realidad no entendemos por qué se han producido; los problemas de su país no se resuelven con declaraciones, sino con reformas».

«España no es adversaria de nadie, sino al contrario: es solidaria con el pueblo griego como lo ha demostrado comprometiendo 26.000 millones de euros en un momento muy difícil para la economía de nuestro país en plena recesión».

El líder de la oposición griega, el ex primer ministro conservador Antonis Samaras, ha acusado a Tsipras, de crear paranoia:

«Crea enemigos imaginarios para justificar sus mentiras y el habernos llevado a este punto muerto. Debería darle vergüenza. De esta manera justifica sus mentiras y habernos llevado a este punto muerto».

En el dramático relato que hizo Tsipras a sus colegas de Syriza, hasta detalló como era la maniobra:

«España y Portugal trataron de empujar a Grecia hasta el abismo, asumiendo el riesgo de una evolución fuera de control, para evitar un contagio político en sus países».

El primer ministro griego aseguró que las conversaciones con el Eurogrupo no descarrilaron ante el temor de Francia, China y EEUU a un escenario de inestabilidad.

«Intentaron que hiciéramos concesiones inaceptables, bajo la continua amenaza de la quiebra».

El plan supuestamente urdido por los tres partidos conservadores del sur de Europa preveía un recambio: sustituir el «gobierno de salvación social» de Syriza y su socio de coalición, ANEL, por «un gobierno de dudosa legitimidad democrática, moral y política» como el que en 2011, dirigido por el tecnócrata Lukás Papadimos, reemplazó al socialista Yorgos Papandreu.

Este domingo, 1 de marzo de 2015, el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, ha negado que estén siendo hostiles contra Grecia:

«Puede que haya un intento político de crear esta idea, pero no es cierto; los portugueses hasta eles hemos prestado 2.000 millones que nos hubieran venido muy bien».

Passos Coelho ha pedido una mayoría absoluta para respaldar a su Gobierno en las próximas elecciones, previstas para después del verano. En España las legislativas serán a finales de año.

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