BCE, FMI y la Comisión reclaman recortes “adicionales” a Grecia

Alemania considera «extremadamente difícil» pactar con Grecia porque no se fía del Gobierno de Syriza

La draconiana tesis germana es que el país heleno salga del euro 5 años, pero contine siendo miembro de la Unión Europea y recibiendo ayuda técnica y humanitaria durante ese período

Alemania considera "extremadamente difícil" pactar con Grecia porque no se fía del Gobierno de Syriza
El infantilismo de Alexis Tsipras ha hartado a Angela Merkel y a casi todos los miembros de la Unión Europea. ET

El Eurogrupo cree que la quiebra de la confianza en el Gobierno de Tsipras es el principal obstáculo para desbloquear el rescate

Pintan bastos para Alexis Tsipras y los ‘hermanos gemelos‘ de Podemos. Esta madrugada, el primer ministro griego se reía mucho en el Patrlamento heleno, cuando consiguió que la mayoría aprobase lo mismo que hace pocos días rechazaron en referédum, pero se le debe haber helado el gesto la tarde de este sábado.

Los ministros de Finanzas del Eurogrupo han sido extremadamente cautos sobre la posibilidad de un pacto con el Gobierno de Syriza, en la reunión que ha comenzado en Bruselas este 11 de julio de 2015.

El más claro y tajante ha sido el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaüble, quien ha llegado a proponer como solución más coherente la salida temporal de Grecia del euro durante cinco años (Los griegos reciben con decepción lo que les propone Tsipras tras seis meses de perder dinero, empleo y tiempo).

Eso, según Schaüble -quien en una reciente replica a Oabma comentó que a el no le importaría cambiarle a Estados Unidos Puerto Rico por Grecia- permitiría a los griegos reestructurar su deuda.

El país heleno permanecería en la Unión Europea y recibiría ayuda técnica y humanitaria.

Según recoge el diario germano Frankfurter Allgemeine Zeitung, Schaüble ha insistido ante sus pares europeos que las negociaciones son «extremadamente difíciles» y que no se puede «tener confianza en las promesas» hechas por el Gobierno griego.

«Las esperanzas de llegar a un acuerdo se han reducido al mínimo de forma increíble durante estos últimos meses, en concreto, durante los seis que Syriza lleva en el poder en Atenas».

Según un documento del Gobierno Merkel, que el periódico alemán avanza en exclusiva, «en la propuesta griega hay deficiencias en áreas centrales de reformas para modernizar el país y avanzar hacia un crecimiento económico a largo plazo y con desarrollo sostenible».

«Por ello, la oferta no puede servir de base para un nuevo programa de tres años del Mecanismo Europeo de Estabilidad».

En esta premisa se basa el ministro para plantear «dos opciones dramáticas»: o una salida temporal de Grecia del euro durante al menos cinco años, durante los cuales debería utilizar una moneda paralela, o la transferencia de 50.000 millones en activos griegos a un ‘trust’ que iría vendiendo esos activos para pagar la deuda.

Las instituciones anteriormente conocidas como troika piden más. El análisis de la propuesta griega realizado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, considera «una buena base para la negociación la propuesta griega», tal y como han aireado las tres instituciones en las última horas.

Pero el documento contiene un tono muy crítico y varias cargas de profundidad. La fundamental es que las instituciones reclaman a Grecia «medidas adicionales» ante la imposibilidad de alcanzar las metas fiscales pactadas por el deterioro de la situación económica tras el corralito. El sistema bancario preocupa enormemente a la vieja troika.

MOSQUEDADOS CON LOS ‘HERMANOS GEMELOS’ DE PODEMOS

A su llegada a la reunión extraordinaria que mantienen los titulares de Finanzas europeos, como casi todos los ministros han mencionado la quiebra de la confianza en el Gobierno griego como el principal obstáculo para lograr un compromiso que desbloquee un tercer rescate para Atenas.

El principal apoyo con el que cuenta Grecia sigue siendo Francia («¿Está dispuesto Tsipras a pactar con aquellos a los que quería doblegar y volver a casa como un típico social-traidor?»).

«Va a ser una reunión muy difícil, existen muchas preocupaciones sobre el contenido, mucho más sobre la cuestión de la confianza. Se trata de saber si podemos esperar que este Gobierno aplique lo que ha comprometido», ha sintetizado el presidente del Eurogrupo y ministro holandés del ramo, Jeroen Dijsselbloem.

En definitiva, no se trata de si las medidas prometidas por Grecia -IVA, pensiones, privatizaciones…- resultan convincentes, sino de la credibilidad que despierta el Ejecutivo de Atenas después del impago al Fondo Monetario Internacional, el final abrupto del segundo rescate y la convocatoria improvisada del referéndum sobre la negociación con la UE.

Pese a todos los peros, nadie cierra la puerta a unas negociaciones sobre las que, en última instancia, decidirán el domingo los jefes de Estado y de Gobierno en una cumbre urgente -primero de los países del euro y después de los Veintiocho- convocada esta misma semana.

TSIPRAS CONFIESA QUE HA CLAUDICADO Y MUCHO

Alexis Tsipras reconoció este mismo sábado que el Gobierno de Syriza ha hecho muchas concesiones en la propuesta enviada a los acreedores respecto a su programa inicial, a cambio de mantener al país en el euro y conseguir financiación, un paquete de inversiones y la reestructuración de la deuda.

«No quiero ocultar la verdad. El acuerdo que se debatirá en el Eurogrupo está lejos de nuestro programa».

En su discurso ante Parlamento, durante la sesión en la que la mayoría dio luz verde al primer ministro para seguir negociando con la UE, afirmó que la opción era escoger entre «lo que tenemos y los que teníamos hace 15 días».

Hacía alusión el ‘hermano gemelo’ de Pablo Iglesias a la propuesta que las instituciones presentaron al Gobierno el 25 de junio, un plan que calificó de «ultimátum» y que llevó a la convocatoria del referéndum.

El primer ministro señaló que pidió el «no» en el referéndum del pasado domingo no para romper con los socios sino para fortalecer la posición del Ejecutivo en las conversaciones.

EL AGUJERO GRIEGO ES UN SOCAVÓN

Las necesidades financieras de Atenas superan los 70.000 millones de euros, según el primer análisis que han realizado este viernes las instituciones europeas y el FMI tras examinar la petición de rescate de Grecia y las medidas previstas para solicitarlo.

Las estimaciones no están consensuadas: el FMI las cifra en 78.000 millones, mientras la Comisión Europea y el BCE las cifra en 74.000.

En caso de que se conceda, es muy probable que el rescate sea inferior a esa cifra (Grecia ha solicitado en la ventanilla europea una cantidad que ronda los 50.000 millones de euros).

De esa brecha de financiación que tiene Grecia, una cantidad nada despreciable de 25.000 millones de euros se necesita para recapitalizar la banca, muy dañada tras la imposición de controles de capitales y de un corralito hace dos semanas.

España, una economía cinco veces mayor que la griega, obtuvo 40.000 millones de euros europeos para rescatar a sus bancos.

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