El líder de Syriza descarta dimitir como primer ministro o convocar elecciones anticipadas

Con esta caradura vende Tsipras a los griegos su bajada de pantalones en Bruselas

Hoy trata de recabar apoyos para que el Parlamento respalde el acuerdo alcanzado con los acreedores y varios miembros de su partido, Syriza, ya han dicho que votarán 'no'

Con esta caradura vende Tsipras a los griegos su bajada de pantalones en Bruselas
El griego Alexis Tsipras, líder de Syriza. PD

Convocada en Grecia una huelga de funcionarios contra el pacto cerrado entre la UE y el Gobierno de Atenas, para dar un tercer rescate a los griegos

Alexis Tsipras tiene la difícil tarea de vender en casa el acuerdo que ha alcanzado con los acreedores europeos para comenzar las negociaciones para un tercer rescate, pero descarta dimitir o convocar elecciones anticipadas (¿De qué se rie?).

«Era aceptar el acuerdo o salir del euro según un plan preconcebido, y eso habría sido un desastre para las clases medias y bajas del país. No fue fácil. Lo intenté hasta las 9 de la mañana».

«Estábamos en un callejón sin salida hace sólo 10 días, ahora tenemos nuestras necesidades aseguradas para tres años».

Mientras su exministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, afirma sin ambages que es un golpe de Estado, el líder de Syriza ha explicado en la ruinosa televisión pública griega que reabrió metiendo más de dos mil empleados, su ‘visión’ del apaño:

«Aunque el acuerdo contiene medidas muy duras, la propuesta de junio sólo era para unos pocos meses, y ahora se han conseguido 82.000 millones de euros para 3 años».

Alega además el primer ministro griego, ademas, que los socios europeos se ha comprometido, además, a negociar la deuda en 2015, ha explicado («Asumo la responsabilidad de un texto que firmé para evitar el desastre»).

Tsipras, que considera ‘hermanos gemelos’ de Syriza a los de Podemos y ahora confía en que Pablo Iglesias y los suyos ganen las elecciones generales España, asegura que las condiciones son más suaves que las que vivió Grecia los últimos cinco años ( La derrota de Tsipras).

Ha prometido que no se reducirán los salarios ni las pensiones, pero sí se «desincentivarán las prejubilaciones y se sube la edad de jubilación a los 67 años».

«Dentro de estos márgenes tan estrictos, buscaremos la manera de repartir el esfuerzo entre las diferentes capas sociales».

El fondo social para pensiones más bajas se suprimirá en 2020, ha reconocido, pero para entonces confía en que el país haya vuelto a crecer».

Grecia se ha comprometido también a cumplir el ajuste fiscal que prevé el acuerdo, y a luchar contra la corrupción y la evasión fiscal, algo que el país debe hacer, según el primer ministro.

COMPLICADA TAREA Y MUCHA CARADURA

En apenas unos días, Tsipras, ha pasado de buscar el oxi (el no) a buscar el nai (el sí) al acuerdo de rescate alcanzado por el mandatario heleno con los acreedores para comenzar las negociaciones del tercer rescate a Grecia.

Para ello, mantuvo este 14 de julio de 2015 varias reuniones con miembros de su partido, Syriza, con el fin de tratar de acumular apoyos de cara a la decisiva votación de hoy en el Parlamento griego, que debe dar luz verde al primer paquete de medidas y que la semana que viene deberá dar su respaldo a un segundo, posibilitando así las negociaciones del rescate.

Tras la reunión del comité político de Syriza celebrada este martes, que concluyó con un llamamiento a la unidad, Tsipras mantuvo varios encuentros en la sede del Gobierno para asegurarse la mayoría propia necesaria para que la votación prospere ( No, no ha ganado Grecia).

La Plataforma de Izquierda, el ala más a la izquierda de la coalición, ya ha manifestado que no respaldará la votación. Uno de los representantes de esta facción es el ministro de Energía, Panayotis Lafazanis, quien ha afirmado que no votará a favor del acuerdo, aunque no piensa en dimitir.

Lafazanis es uno de una treintena de diputados de Syriza (de un total de 149) que no dieron la semana pasada al Gobierno un mandato para las negociaciones en Bruselas, la mayoría de ellos mediante abstenciones, ausencias y dos con votos en contra.

«QUE CADA UNO ASUMA SU RESPONSABILIDAD»

Anoche, en una entrevista televisada, Tsipras dijo que hará lo que pueda «para mantener la unidad de Syriza y del grupo parlamentario», pero recalcó que «cada uno asumirá su responsabilidad».

Respecto a cómo afectará a la estabilidad del Gobierno que las medidas sean aprobadas con los votos de la oposición pero no con los de sus propios diputados, el primer ministro dijo que el país está en «condiciones que no son normales»‘ y que no puede reprochar a nadie su comportamiento, al tiempo que reafirmó sus posiciones.

«Tras cinco meses no permitiré que alguien me diga que lo que hice no está en el marco de los valores de la izquierda».

Aseguró que asume su responsabilidad por haber aceptado un acuerdo en el que no cree, pero destacó que hará lo posible por llevar a la práctica las medidas acordadas y que no se plantea convocar elecciones al menos hasta acordar el tercer rescate.

SUS SOCIOS DUDAN

La situación tampoco es estable en el seno del nacionalista Griegos Independientes, socio del Gobierno. Su líder, Panos Kamenos, ha mostrado su respaldo al Ejecutivo para la votación, pero ha dejado entrever que podría rechazar el documento firmado en Bruselas, que también debe someterse a voto.

Entre los movimientos posibles de Tsipras están emprender una remodelación del Gobierno cambiando a los ministros que se han posicionado en contra, ampliar la coalición con otros partidos o mantener la estructura actual del Ejecutivo y tratar de sacar adelante la votación con los apoyos de la oposición.

Sobre la creación de un Gobierno de unidad nacional, Tsipras explicó que no es el momento de cambiar de estrategia, al igual que descartó adelantar los comicios al menos hasta conseguir pactar el tercer programa de rescate.

«No tengo razones para convocar elecciones, dependerá de lo que pase en mi partido, en nuestro socio (de Gobierno)», dijo el mandatario heleno, que añadió que su prioridad ahora es «lograr un programa» y entonces «tendremos el tiempo para conflictos internos y con la oposición».

APOYO DE SOCIALISTAS Y DE LA DERECHA

El conservador Nueva Democracia, el centrista To Potami y el socialdemócrata Pasok han expresado su apoyo al acuerdo, por lo que se da por seguro que el paquete legal será aprobado en su conjunto.

Pero el líder de To Potami, Stavros Theodorakis, ha descartado su participación en el Gobierno al afirmar que el primer ministro tiene un mandato suficientemente fuerte «para seguir adelante».

El acuerdo, que recoge cambios en el régimen del IVA, la reforma de las pensiones, la modernización del mercado laboral o la creación de un fondo para gestionar las privatizaciones, ha levantado ampollas también entre los sindicatos.

La confederación de sindicatos del sector público (ADEDY) ha convocado para hoy una huelga de 24 horas en contra del pacto, la primera que se organiza bajo el Gobierno de Syriza y ya han anunciado que lo secundarán los funcionarios de la administración local, los enfermeros, el personal administrativo de los hospitales y los farmacéuticos.

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