La crisis de los refugiados causa un terremoto político en Alemania

Duro castigo a Angela Merkel en las urnas; suben los populismos empujados por la ola de refugiados

El malestar social ante la llegada de refugiados impulsa a la derecha xenófoba en las elecciones en tres Estados

Duro castigo a Angela Merkel en las urnas; suben los populismos empujados por la ola de refugiados
Angela Merkel. EP

Un ejemplo perfecto de cómo el discurso populista encuentra un gran caladero de votos en el malestar ciudadano

La severa derrota de la canciller alemana Angela Merkel y el salto adelante del partido antiinmigración y euroescéptico en las elecciones regionales celebradas este 13 de marzo de 2016 traduce el terremoto político causado por la crisis de los refugiados.

Se trata de una pésima noticia, para Alemania y para el resto de Europa. El golpe recibido -que, en parte, afecta también a los socialdemócratas del SPD- tiene que ver con la mala gestión de la crisis, pero es sobre todo un ejemplo perfecto de cómo el discurso populista encuentra un gran caladero de votos en el malestar ciudadano.

Aunque con resultados diferentes para cada formación en los tres lander donde se celebraron los comicios, el partido que más rédito ha obtenido es la extrema derecha antieuropeísta y xenófoba de Alternativa para Alemania (AfD).

En el Estado oriental de Sajonia-Anhalt logró unos resultados sin precedentes para una fuerza de este tipo en Alemania; en los otros dos Estados en juego -Baden-Württemberg y Renania-Palatinado- consiguió un notable respaldo, mucho mayor del previsto en los sondeos.

Alemania -que ha recibido más de un millón de refugiados desde que empezó la crisis- es la locomotora de la economía europea y un pilar insustituible en el proyecto que ha garantizado la paz en el continente.

Por ello, el que crezca entre su opinión pública la tesis de que Europa es una rémora para el bienestar alemán y que los extranjeros tienen la culpa de las dificultades debe preocupar a todo el arco democrático europeo. Para los políticos alemanes se trata de un aviso imposible de ignorar con vistas a las legislativas que deben celebrarse en 2017

LOS RESULTADOS

Los conservadores de la canciller alemana, Angela Merkel, y los socialdemócratas perdieron votos en las elecciones celebradas este 13 de marzo de 2016 en tres estados federados, donde irrumpen con fuerza los populistas de derecha de Alternativa para Alemania (AfD).

 AfD logra su mejor resultado, con entre el 23 y el 21 % de los votos, en el estado de Sajonia-Anhalt (este del país) y se sitúa como segunda fuerza política tras la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, que consigue entre el 30,5 y el 29 %.

AfD supera sus mejores expectativas en este «Land» al rebasar a La Izquierda (entre el 16,5 y el 17 % de los votos) y también al Partido Socialdemócrata (SPD), relegado a cuarta fuerza regional con en torno al 12 % de los sufragios.

En Baden Württemberg (sur de Alemania) mantienen su liderazgo Los Verdes con el 32 por ciento de los votos, mientras que su socio de coalición, el SPD, se deja diez puntos y logra el 13 % y la CDU pierde hasta trece puntos respecto a los pasados comicios y se queda con en torno al 27 % de los sufragios en este estado tradicionalmente conservador.

Los socialdemócratas consiguen mantener el liderazgo en Renania Palatinado (oeste del país) con el 37,5 % de las papeletas, por delante de los conservadores (33 %) y de los populistas (11 %), que se sitúan como tercera fuerza política del «Land».

Tras una campaña dominada por la crisis de los refugiados, AfD logró hacer valer su mensaje contra la acogida de más solicitantes de asilo y entrará en las tres cámaras regionales, con lo que pasará a tener representación en los parlamentos de ocho estados federados.

Las elecciones en estos tres estados eran consideradas como un examen a la gestión de la gran coalición que dirige a Angela Merkel, que ha recibido el castigo de los votantes.

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