BUSCAN A TRES TERRORISTAS

Un tiroteo en un centro comercial de Múnich deja al menos ocho muertos

Baviera ya sufrió un atentado islamista cuando un joven afgano atacó con un hacha a varios pasajeros de un tren regional

Tres pistoleros, según diversos testigos, dispararon este 22 de julio de 2016 a transeúntes y clientes de un restaurante de la ciudad, próximo a un gran centro comercial, provocando al menos nueve muertos y al menos 10 heridos.

La policía sospecha que se trata de un ataque terrorista y puso a las fuerzas de seguridad en situación de alarma extrema.

Esta misma semana, el Estado de Baviera ya sufrió un atentado islamista cuando un joven afgano atacó con un hacha a varios pasajeros de un tren regional.

Los videos de vigilancia del centro comercial han grabado el ataque. En el audio se escuchan con claridad, al tiempo que comienzan los disparos, «extranjeros de mierda» y «yo soy alemán».

Podría tratarse, por tanto, de un ataque xenófobo como represalia al refugiado que atacó a los pasajeros del tren regional con un hacha, aunque falta aún confirmación oficial. La Policía muniquesa ha informado que no hay indicios de ataque yihadista tras el tiroteo. Por su parte, la revista Focus ha publicado que uno de los atacantes se habría suicidado disparándose a sí mismo.

La situación es de alarma extrema. La policía habla de “alta alerta terrorista”. El hecho de que no se sepa ni el número de víctimas ni, sobre todo, dónde están los responsables tenía a toda la ciudad, y a toda Alemania, en vilo.

La policía quiso ser cautelosa ante la confusión en torno al tiroteo, pero al final de la tarde un portavoz admitía que todas las sospechas apuntaban a un acto terrorista.

Pese a que las autoridades no han dado una cifra oficial de muertos, fuentes policiales hablaban al principio de “al menos seis”, aunque al poco tiempo confirmaron que los fallecidos ascendían a ocho.

“Oí a gente gritar cuando vi a la policía llegar corriendo y a gente herida”, aseguró un vecino cercano entrevistado por el canal n-tv. Posteriormente, la policía ha informado en Twitter del hallazgo de otro cadáver.

«Hay otra persona muerta, investigamos una posible complicidad’, ha anunciado. La novena víctima sería ‘un suicida’.

El cadáver ha aparecido a un kilómetro del centro comercial y, de acuerdo con la televisión bávara, lleva una mochila roja, como uno de los autores del tiroteo. La policía investiga su contenido con un robot.

La capital bávara vive este atentado cinco días después de la agresión protagonizada por un joven refugiado en un tren, que dejó dos heridos que se debaten entre la vida y la muerte.

Lo ocurrido ayer es aún más grave. Los atacantes comenzaron el tiroteo en torno a las 17.50. Las imágenes grabadas en el lugar muestran escenas de pánico, con gente gritando y tratando de ponerse a cubierto.

La situación era caótica. Las fuerzas de seguridad pedían a los ciudadanos que se metieran en sus casas o evitaran los lugares públicos. También solicitaban que no publicaran grabaciones o vídeos para no dar pistas a los responsables del ataque sobre la reacción policial.

“No apoyéis a los agresores”, decía un mensaje de la policía de Múnich en Twitter, en alemán y en inglés.

En esa red social, la policía también animaba a los ciudadanos a que acogieran a gente que no podía resguardarse en sus casas a través del hashtag #puertasabiertas.

Toda la red de autobuses y metro de la ciudad fue primero desviada para evitar la zona y después suspendida. También fue evacuada la estación central de trenes y se detuvo el tráfico ferroviario.

“Creemos que se trata de un tiroteo indiscriminado”.

Otros responsables policiales apuntaban ya a la pista terrorista. Las fuerzas de seguridad alemanas acordonaron un amplio perímetro de seguridad, según las imágenes de los medios de comunicación.

Gabinete de crisis

Las primeras imágenes muestran a varias personas huyendo del lugar y algunas de ellas aún permanecían varias horas después en el interior del centro comercial, según un portavoz oficial citado por Reuters. “Estamos intentando sacarlas [a las personas aún en el interior del centro] para encargarnos de ellas”, abundó.

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, confirmó en un principio la cifra de tres muertos. Pero otras informaciones policiales la elevaban a cinco, después a seis y más tarde a ocho.

El Gobierno bávaro, encabezado por Horst Seehofer, convocó un gabinete de crisis. Varios helicópteros sobrevolaron de inmediato la zona, que fue acordonada por la policía. Desde el atentado islamista del pasado lunes en un tren en Wurzburgo, las fuerzas de seguridad alemanas han estado en alerta.

Mientras en Múnich el Gobierno bávaro convocaba una reunión de crisis, el Gobierno federal de Angela Merkel no se pronunció. El ministro del Interior, Thomas de Maizière, se encontraba durante los sucesos volando hacia Estados Unidos, donde pensaba comenzar sus vacaciones de verano.

El ministro de Justicia, Heiko Maas, daba ayer mismo una entrevista al diario Bild en la que trataba de llamar a la calma ante la posibilidad de que Alemania sufriera nuevos ataques terroristas. “No hay motivo para el pánico, pero está claro que Alemania sigue siendo un posible objetivo de los terroristas”, admitía el ministro.

Los sucesos de Múnich siguen a un mes negro para la sensación de seguridad en Europa. El pasado 18 de julio, 84 personas murieron atropelladas por un camión lanzado contra una multitud durante los festejos del 14 de julio, fiesta nacional francesa, en el Paseo de los Ingleses de Niza. El grupo Estado Islámico reivindicó el atentado, así como el del joven afgano en el tren de Baviera. Ambos terroristas yihadistas murieron abatidos por las fuerzas policiales.

Nada más conocer la noticia, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama ofreció a Alemania “todo el apoyo que pueda necesitar” aunque evitó realizar valoraciones a la espera de conocer más información sobre una situación “todavía activa”.

Los crímenes políticos crecen un 19% en 2015

Aunque Alemania tiene una baja tasa de criminalidad si se compara con países como EE UU, lo cierto es que los delitos han registrado un aumento en 2015 que preocupa a la población.

Los robos en hogares aumentaron un 9,9% en 2015 respecto al año anterior, los hurtos simples un 7% y los crímenes “por motivos políticos” un 19%, según estadísticas reveladas en mayo por el Ministerio del Interior.

Este último grupo incluye ataques racistas por parte de neonazis y actos de vandalismo de grupos de izquierda radical. “En comparación con otros países, Alemania sigue siendo un país seguro. Pero hay zonas donde las tendencias del último año son motivo de preocupación”, declaró entonces el titular de esa cartera, Thomas de Maizière.

Junto al aumento de los delitos, el número de presuntos delincuentes extranjeros creció un 12% y el de todos los sospechosos en general un 27%. Las cifras acrecentaron la preocupación de la ciudadanía y de las fuerzas de seguridad, inquietos tras la llegada el año pasado de cerca de un millón de inmigrantes y solicitantes de asilo en el país.

 

 

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