Alí Sonboly portaba una pistola Glock de 9 milímetros y 300 balas

El asesino de Múnich llevaba un año planeando la matanza y compró la pistola por Internet

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La masacre de Múnich no fue improvisada ni provocada por un momento de locura transitoria.

La investigación de las autoridades alemanas ha revelado este 24 de julio de 2016 que Ali Sonboly, el autor de la matanza que acabó con la vida de nueve personas e hirió a 35 en Múnich, llevaba un año planeando el ataque después de descubrir en su cámara de fotos imágenes de una visita el verano pasado al escenario de una matanza escolar en Winnenden, a 250 kilómetros de Múnich.

En 2009, un adolescente de 17 años al que describían como solitario, mató a 15 personas, entre ellos nueve estudiantes y tres profesores, en un colegio de la localidad y después se suicidó.

También han informado de que el asesino de Múnich no eligió a sus víctimas específicamente y dejó escrita una nota cuyo contenido está analizando la policía.

Las pesquisas han aportado nueva luz sobre cómo este estudiante germano-iraní de 18 años se hizo con la pistola Glock de 9 milímetros, con la que disparó al menos 58 balas y disponía de otras 300 en cargadores sin usar que guardaba en la mochila.

La policía ha informado de que el joven, obsesionado con las matanzas, de las que guardaba recortes de periódico, adquirió la pistola, de origen eslovaco, a través del Internet oscuro, un área de la Red que permite a sus usuarios permanecer anónimos y utilizado frecuentemente con propósitos criminales.

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