Los socialistas han preferido salvar al jefe del Eurogrupo porque es colega de partido

El PSOE salva el culo y el cargo a Dijsselbloem, el jefe del Eurogrupo que llamó ‘parásitos’ a los españoles

Mariano Rajoy bloqueó los movimientos de Luis de Guindos para presidir el Eurogrupo

El PSOE salva el culo y el cargo a Dijsselbloem, el jefe del Eurogrupo que llamó 'parásitos' a los españoles
Jeroen Dijsselbloem, el presidente del Eurogrupo. EG

La Moncloa atribuyó a las aspiraciones del ministro su crítica a la salida de tono de Dijsselbloem y la campaña de descalificaciones en la prensa española

Se pregunta la periodista Ana Isabel Martín este 29 de marzo de 2017 en ‘EsDiario’: «¿Qué debe ser antes para un partido, el país o las siglas?».

Pues la respuesta parece clara, al menos en lo que respecta al PSOE, que ha elegido esta vez las siglas, a costa de la dignidad de los más de 47 millones de españoles (Jeroen Dijsselbloem se niega a disculparse por decir que los países del Sur gastan el dinero en «alcohol y mujeres»).

El escándalo está servido en el Parlamento europeo, donde los populares no dan crédito al comportamiento de los socialistas. Se esperaban algo así de Podemos, IU y de los catalanes; pero no de ellos.

Allí los socialistas de Ramón Jáuregui -su portavoz- se han desmarcado de una carta suscrita por 73 eurodiputados, entre ellos muchos españoles, en la que piden al presidente del Eurogrupo que dimita y se disculpe por los comentarios que hizo días atrás sobre los europeos del sur (Setenta eurodiputados piden a Dijsselbloem que dimita por sus comentarios sobre los países del Sur).

El PSOE ha preferido proteger a Jeroen Dijsselbloem por ser uno de los suyos, un socialdemócrata, antes que defender a 47 millones de compatriotas. Tendrán que explicar bien el porqué de esta traición.

MANIOBRAS EN LA OSCURIDAD

La posibilidad de que Luis de Guindos repitiera su batalla por la presidencia del Eurogrupo ha vuelto a estar sobre la mesa en los últimos días.

El titular de Economía comenzó a dejarse querer. Públicamente, descartaba esa opción pero parecía mover hilos en privado. Mariano Rajoy ha cortado de raíz cualquier aspiración del ministro (Guindos detecta «cierto cambio de tono» en Dijsselbloem tras sus disculpas, aunque espera más explicaciones).

De Guindos aseguró este 28 de marzo en un desayuno informativo organizado por Europa Press que España está infrarrepresentada en Europa, aunque confía en que en 2018 nuestro país acceda a un puesto ejecutivo del Banco Central Europeo. El ministro señaló que él fue candidato para presidir el Eurogrupo en el pasado pero ya no lo es.

Sobre la polémica de hace unos días por las palabras del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, De Guindos insistió en que las palabras del holandés sobre los países del Sur de Europa fueron «desafortunadas». Les acusó de «gastarse el dinero en alcohol y mujeres».

En una entrevista en el Frankfurter Allgemeine Zeitung, Dijsselbloem se quejó de que los europeos del sur se gastan el dinero de las ayudas en «copas y mujeres».

Un comentario que enfureció a españoles, portugueses, griegos, irlandeses e italianos pero por el que el jefe del Eurogrupo no pidió perdón. Es más: después se reafirmó.


Movimientos para postularse

En este contexto, Moncloa no ha pasado por alto varios movimientos recientes del ministro dirigidos a postularse de nuevo para el cargo. Unas «actuaciones perfectamente medidas» que, aseguran las fuentes, «no han gustado nada a Mariano Rajoy».

Tras la derrota de los socialdemócratas en las elecciones holandesas, De Guindos lanzó un aviso a navegantes: «Se trata de un asunto de legitimidad», declaró veladamente sobre la continuidad de Jeroen Dijsselbloem al frente de la reunión periódica de ministros de Economía de la eurozona.

La traducción de ese mensaje en Moncloa fue clara. Con nueve diputados en el Parlamento holandés, tres cuartas partes menos que en la anterior legislatura, De Guindos estaba poniendo en cuestión que Dijsselbloem tuviera esa «legitimidad». Unas palabras que encendieron las alarmas en Presidencia. Luis de Guindos aprovechaba la debilidad del holandés para comenzar a postularse.

Otro de los movimientos que reforzaron las sospechas fue la enorme repercusión que tuvieron en la prensa española las polémicas declaraciones de Dijsselbloem a un periódico alemán.

Un eco mucho mayor que el registrado en Italia y Portugal, por ejemplo. Algo que en el entorno del presidente se atribuye a gestiones del equipo de máxima confianza del ministro de Economía para «enredar contra el actual presidente del Eurogrupo».

Rajoy para los pies a Guindos

Ante este escenario, Mariano Rajoy tomó la decisión de que era el momento de «parar los pies a Luis de Guindos».

La renuncia definitiva del ministro a presentar candidatura como jefe del Eurogrupo se ha producido después de varias conversaciones privadas con el presidente en la última semana.

Rajoy parece haber convencido a De Guindos de que España apenas tiene posibilidades ahora de lograr la presidencia del Eurogrupo.

A pesar del aluvión de reprobaciones que está sufriendo Dijsselbloem en la última semana, la decisión de Rajoy es firme. Ha transmitido a De Guindos que «debe estarse quieto en este momento».

Las críticas al jefe del Eurogrupo sumaron este martes un nuevo episodio. 73 eurodiputados, la mayoría españoles, italianos y portugueses del Partido Popular Europeo, han pedido por carta su dimisión por las declaraciones sobre los países del Sur. Pero la decisión de Rajoy es inamovible.No anteponer sus aspiraciones personales

Rajoy reclamó a De Guindos no anteponer sus aspiraciones personales a las posibilidades futuras de que España consiga mayor representación en puestos clave de la UE, a los que incluso él mismo tendrá oportunidad de optar cuando abandone la cartera.

En julio de 2015, el ministro de Economía se presentó como candidato para la presidencia del Eurogrupo. De Guindos tenía muy pocas opciones porque Jeroen Dijsselbloem, elegido años antes por Alemania, era el favorito de la mayoría de los Estados miembros.

Ahora, el mensaje que ha transmitido Rajoy al ministro es que sus posibilidades son aún menores que entonces. La Presidencia del Consejo, de la Comisión Europea y del Parlamento se encuentran en manos de tres hombres del Partido Popular Europeo.

Hasta el PSOE va a votar en contra

Este escenario complica que los líderes socialdemócratas acepten otro candidato conservador para el Eurogrupo por los equilibrios necesarios en los nombramientos de alto nivel en la UE.

Le transmitió incluso que el propio PSOE iba a votar en contra de su candidatura. Es el mensaje que ha recibido Moncloa en conversaciones recientes con miembros de la cúpula económica de la gestora socialista. «Un nuevo ridículo es inasumible», ha zanjado el presidente.

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