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Karl Martin y su bote milenario. EP

Del mercadillo, a su cuarto de baño. La historia de Karl Martin ha saltado a los tabloides por hacerse con una pieza milenaria, digna de museo, a un precio irrisorio.

Este empleado de la casa de subastas Hansons vio un pequeño frasco de cerámica con grabados como el complemento ideal para poner su cepillo de dientes. Cuál fue su sorpresa cuando descubrió que la pieza, en realidad, databa del 1.900 a. C.

Martin compró el bote por unas cuatro libras en un mercadillo de South Derbyshire, en Reino Unido, cuando era coleccionista y aún no se dedicaba a este ámbito a nivel profesional.

"Lo usé en el baño para guardar mi pasta y mi cepillo de dientes, incluso terminó con algunas marcas de pasta de dientes".

"Lo usé en el baño para guardar mi pasta de dientes y mi cepillo de dientes, incluso terminó con algunas marcas de pasta de dientes"

Su pasión por la historia y su trabajo le llevaron a identificar una pieza similar a la que adornaba el baño de su casa mientras descargaba un lote de una antigua alfarería de Afganistán.

"El estilo de pintura se veía igual y tenía figuras de animales pintadas de manera similar".

El protagonista de la historia decidió entonces enseñar su adquisición a James Brenchey, un compañero de trabajo experto en el campo. Su colega le reveló que la pieza había sido fabricada hacía cerca de cuatro mil años.

"Es increíble, de verdad. Nunca sabré cómo terminó en un mercadillo de South Derbyshire".

La pieza pasó a ser subastada en noviembre de 2018 en la casa para la que trabaja Martin por un precio enormemete superior al 'original'.