Gran Bretaña

Le rompen la cara en el metro de Londres por hablar en español

Los delitos de odio aumentaron un 23% un año después de ganar el Brexit

Le rompen la cara en el metro de Londres por hablar en español
Puño, golpe, agresión. EP

Los ánimos en Inglaterra están muy caldeados por culpa del Brexit, que divide al país.

«En los días siguientes al referéndum, algunos europeos han sido objeto de abuso y representantes de otras comunidades étnicas han denunciado ansiedad por un clima de creciente hostilidad contra las personas identificadas como extranjeras. Es demasiado pronto para estar seguros de cuán generalizado es el problema, pero la tendencia es preocupante».

Estas palabras de la exministra del Interior británica Amber Rudd en 2016 no podrían estar más de actualidad hoy en día.

Con el país todavía partido en dos mitades por el efecto Brexit y un futuro político incierto, los delitos de odio relacionados con el racismo siguen aumentando desde aquel referéndum con el que Reino Unido se apartará y aislará de sus aún hoy socios europeos, según reocoge Iván Alonso en ABC. («Hasta los huevos del Brexit»: La campaña de protesta de un millonario británico).

Este asunto ha vuelto a la primera plana en nuestro país porque hace unos días una mujer fue agredida en el «overground» (una mezcla entre cercanías y metro ligero) de Londres por hablar español.

De manera repentina un hombre se acercó a ella gritando «tienes que hablar en inglés, estás en Inglaterra, ¡joder! No deberías hablar otros idiomas».

Aturdida, la mujer no fue capaz de responder a su agresor en inglés y respondía en español.

Enfureciéndose aún más, el hombre le dio un puñetazo en la cara. Uno de los testigos, entonces, tiró del freno de emergencia, pero el atacante bajó del tren y se fue, dejando a la mujer sangrando.

Más tarde, la Policía anunció que habían arrestado a un hombre de 56 años relacionado con el ataque. (Más de un millón de británicos han firmado una petición para un segundo referéndum sobre el ‘Brexit).

Recuerda a algún otro caso reciente. Sin ir más lejos, en abril de este mismo año, una española fue agarrada por el pelo y golpeada en el metro de la capital británica por dos mujeres de raza negra mientras charlaba con un grupo de amigos en nuestro idioma.

«Habla en inglés, que para eso estás en Inglaterra», le espetaron antes de emprenderse a golpes con ella.

Como consecuencia de la paliza, la víctima sufrió lesiones de diversa consideración en el cuero cabelludo y cortes en la cara.

Lo cierto es que la mayoría de denuncias se producen de forma anónima y en muchos de los casos el agredido ni llega a llevarlo ante la Policía.

Un compañero de profesión, Alberto Muñoz, asegura que la Policía no ayudó mucho cuando fue atacado en pleno centro de Londres por tres adolescentes británicos, que incluso le amenazaron con una navaja.

«La Policía tardó casi media hora en acudir y una vez que llegaron, me preguntaron si los provoqué de alguna forma. Cuando les dije que no y que era porque creía que era por hablar en español me respondieron en tono frio que no lo creían posible».

El diagnostico que le dieron en el hospital: rotura del tabique nasal.

El común denominador de estas agresiones racistas, aparte de que las llevaron a cabo ciudadanos británicos, es que nadie hizo nada por evitarlas.

Ya lo advirtió en su momento la zambiana Tendayi Achiume, relatora especial de Naciones Unidos en materias relacionadas con racismo y xenofobia en su visita a Reino Unido.

«Tras el Brexit ha habido un periodo de aceptabilidad de racismo que se incrementa cada vez más».

Finalmente, hay que decir que los datos apoyan su idea. Un año después del referéndum los delitos motivados por discriminación aumentaron un 23%, en algunas áreas más del 50%.

VÍDEO DESTACADO: El plan de May para el ‘Brexit’ despierta temores en la UE y recibe críticas en su propio país

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído