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Natalia Sánchez Uribe. EP

Nunca se pierde la esperanza, pero los datos producen escalofríos (Al menos 14 estudiantes de Erasmus muertos al volcar un autocar que volvía de las Fallas).

Natalia Sánchez Uribe, una mallorquina de 22 años y beneficiaria de una beca Erasmus en la Escuela de Economía de la Sorbona, la universidad más antigua de París, desapareció el pasado 1 de mayo de 2019 en la capital francesa.

La única pista que se tiene hasta el momento es su mochila, que fue encontrada ayer, con su teléfono móvil y su ordenador en el interior.

La oficina de relaciones internacionales de la Escuela de Economía de la Sorbona envió un mensaje electrónico a sus compañeros de curso pidiendo que se pongan en contacto con ellos en caso de saber algo de la joven.

Cuentan J.P. Quiñonero y J.M. Aguiló en la crónica que hacen al alimón este 7 de mayo en ABC, que desde el día de su desaparición, Natalia no ha vuelto a ponerse en contacto ni con sus familiares ni con sus amigos.

Según la información difundida por la «Asociación sosdesaparecidos», la joven mide 1,62 metros, lleva el pelo largo, es de complexión media y lleva un piercing en la nariz.

Según explicaron a ABC fuentes oficiales de la Policía Nacional, la familia de la joven presentó ya una denuncia ante las autoridades francesas a raíz de la desaparición.

Esta joven mallorquina de padres nacidos en Granada (aunque residen en el municipio mallorquín de Calviá desde hace algunos años) cursó estudios en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Aparentemente tímida, Natalia no terminó de encontrar en París el «ambiente» que esperaba. Una de sus amigas, sin identificar, declaró a Efe que Natalia decía sentirse «seguida» y «observada».

La joven debía terminar su estancia en París a finales de este mismo mes de mayo, al acabarse el plazo de su beca. Según narró su amiga, deseaba volver pronto a su tierra porque no había logrado hacer amistades en la capital francesa, y se sentía «sola y agobiada».

Tras varios meses de soledad, la joven había decidido abandonar el modesto estudio de alquiler donde había vivido una temporada, en el distrito XIV de París, un distrito impersonal, que tiene mucho de «archipiélago» de comunidades de muy distinta procedencia que no siempre se comunican entre ellas.
Mudanza

La joven llegó a trasladar dos maletas al piso de su amiga, al que se mudó al haberse acabado el contrato del apartamento anterior, anunciando que volvería con una tercera maleta y dispuesta a preparar los exámenes finales que debía realizar los próximos días.

Nadie ha podido ofrecer pistas o información concreta. Las líneas de metro y autobús utilizadas normalmente por la estudiante no son líneas problemáticas. De hecho, la delincuencia en los transportes públicos parisinos solo es más o menos evidente en las zonas periféricas de los suburbios.

En cuanto al lugar al que acudía a estudiar, La Sorbona y su Escuela de Economía son, desde hace años, centros tan célebres como multiculturales, con una presencia llamativa de estudiantes franceses de origen africano, asiático y medio oriental, cuyo primer centro de reunión es la plaza de la Sorbona, donde es palmario el cosmopolitismo, desde hace muchos años.

La misteriosa aparición de la mochila, el móvil y el ordenador de Natalia solo parecen sugerir que su desaparición se consumó en las inmediaciones de la Sorbona o su domicilio, en el distrito XIV.

Detalles que solo indican que los motivos, las razones o los personajes relacionados con la desaparición, pudieran ser individuos o cuestiones próximas a la vida escolar de una estudiante mal integrada y aparentemente «agobiada» en un medio que consideraba «extraño» y «hostil».

Desde el perfil de Twitter de la Fundación QSD (Quién Sabe Dónde) Global se pidió la colaboración ciudadana para dar con su paradero.