UNION EUROPEA

Holanda: La nueva ultraderecha se hace con el Senado por encima de los partidos tradicionales

Holanda: La nueva ultraderecha se hace con el Senado por encima de los partidos tradicionales
Thierry Baudet. EP

El viento sopla hacia la derecha en casi toda Europa (Alfonso Ussía se burla a mandíbula batiente de Susanna Griso tras censurar al ‘negro de Vox’ que hablase de Franco).

Foro para la Democracia (FvD), liderado por el ultraderechista y eurófobo Thierry Baudet, ha arrebatado la mayoría en el Senado holandés al partido del primer ministro, Mark Rutte, y ha irrumpido con los mismos escaños que el partido gobernante, según los resultados publicados este jueves de las elecciones provinciales, a solo dos meses de las europeas.

Con el 93 % del recuento, la coalición del Gobierno holandés -formada por los liberales VVD, Llamada Democristiana (CDA), Demócratas 66 y Unión Cristiana- pierde la mayoría porque suma solo 31 de los 75 escaños del Senado, que tiene la última palabra para la aprobación de las leyes.

Es la primera vez desde las reformas políticas de 1917 que un partido recién llegado como el FvD (2016) es más grande que las tres tendencias establecidas (confesional, liberal y socialdemócrata).

Aunque el FvD obtiene los mismos 12 senadores que el partido de Rutte, en realidad, la ultraderecha supera en votos a los liberales, convirtiéndose en el partido más grande del Senado en número de votantes, un puesto que en la última década pertenecía a los liberales del Gobierno.

Baudet es conocido por sus declaraciones sexistas, antimigratorias, eurófobas, antifeministas y, en estos últimos meses, por su rechazo a la existencia del cambio climático y sus consecuencias, aunque muchos de sus votantes le consideran una versión «menos radical» que el ultraderechista Geert Wilders, líder del Partido de la Libertad (PVV), que ha perdido cuatro escaños.

En uno de sus libros, Baudet describe cómo la unificación europea y el multiculturalismo han debilitado al Estado de la nación y augura el fin de la UE.

La peculiaridad del sistema electoral holandés vincula la formación del Parlamento a los resultados de las elecciones generales, pero la del Senado, a la composición de los consejos de las 12 provincias del país.

La nueva formación del Senado, que se hará efectiva dentro de dos meses, dificultará a la coalición del Ejecutivo de Rutte poder pasar sus propuestas en los próximos años, ya que es imprescindible el visto bueno de la Cámara Alta para aprobar los proyectos de ley.

Los analistas han presentado estas elecciones como un referéndum a las políticas nacionales e internacionales de Rutte, primer ministro de Holanda desde el año 2010, pero también como un «referente» para las elecciones al Parlamento Europeo del próximo mayo, con vistas a los apoyos que puedan lograr los partidos populistas.

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