Para poder meter la máquina dentro de la cámara, los funcionarios irlandeses gastaron 230.000 euros en demolición de paredes y otras reparaciones

El Parlamento irlandés se gasta un millón de euros en una impresora que luego no cabía en el edificio

El Parlamento irlandés se gasta un millón de euros en una impresora que luego no cabía en el edificio
El Parlamento irlandés se gasta un millón de euros en una impresora que luego no cabía en el edificio RT

La impresora, de marca Komori, costó 808.000 euros, y fue entregada al Oireachtas a primeros de diciembre de 2018, momento en que los funcionarios de la cámara se dieron cuenta de que era demasiado grande: medía 2,1 metros de alto y 1,9 metros de ancho.

En el Parlamento de Irlanda (Oireachtas) han abierto una investigación contra empleados de la administración de la cámara para averiguar cómo consiguieron gastar más de un millón de euros en una impresora que ni siquiera entraba por la puerta del edificio, la sede de la cámara en Dublín, informó el medio local RTÉ.

Para poderla meter en el Parlamento y adaptar el interior del edificio a sus dimensiones, se tomó la decisión de gastar otros 230.000 euros en trabajos de reparación, sobre todo, en demolición de paredes.

A finales de septiembre, la impresora fue finalmente instalada. Sin embargo, durante todos los meses que duraron las reparaciones, el desafortunado dispositivo fue guardado en un almacén, a razón de otros 2.000 euros mensuales, según recoge rt y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Pero eso no es todo
The Irish Times fue el primer medio que se hizo eco del error, obteniendo los detalles sobre esta historia en virtud de la Ley de Libertad de Información. Según el medio, pese a todos los esfuerzos para instalar la máquina, ahora parte del personal de Oireachtas se niega a aprender cómo usarla hasta que no les aumenten el sueldo.

Además, en la correspondencia entre varios funcionarios irlandeses obtenida por el diario, queda patente que los empleados intentaron devolver la impresora al vendedor, pero no lo consiguieron porque se había firmado un contrato que no permitía hacerlo. Según este medio, la impresora tenía una altura de 3,1 metros.

Autor

Paula Dumas

Informar y entretener; periodismo del siglo XXI, actualidad y redes.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído