Crece la expulsión masiva de diplomáticos rusos.
La Unión Europea, Italia, España, Eslovenia Letonia y Estonia expulsaron a una gran cantidad de funcionarios del Kremlin en medio de la creciente indignación por el conflicto de Ucrania, elevando a casi 200 el número devuelto a Rusia por los aliados de la UE en 48 horas.
Después de las expulsiones por parte de Alemania y Francia, Suecia, Dinamarca y Estonia también hicieron lo mismo el martes, mientras que la propia Unión Europea declaró “personas non gratas” a un grupo de funcionarios rusos que trabajan con instituciones de la UE.
La decisión de la UE ha sido adoptada por el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, que la había avanzado esta tarde, aunque sin precisar el número de afectados, en una comparecencia conjunta con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para anunciar un quinto paquete de sanciones contra Rusia por el desarrollo de la guerra en Ucrania.

La Unión Europea actúa “en respuesta a las acciones ilegales y perturbadoras” de los miembros designados de la Misión Rusa contra los intereses y la seguridad de la UE y sus Estados miembros” y que violan la Convención de Viena de 1961 sobre relaciones diplomáticas, informó el portavoz principal de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Peter Stano.
Las expulsiones se debieron a presuntos espionaje o “razones de seguridad nacional”, pero siguen la condena internacional de los asesinatos en la localidad de Bucha, cerca de Kiev, donde se descubrieron decenas de cadáveres tras la retirada de las tropas rusas.
Moscú ha rechazado las acusaciones occidentales de que sus fuerzas fueron las responsables, sugiriendo que las imágenes son falsas o que las muertes ocurrieron después de que se retiraron.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo a los periodistas el martes que las expulsiones masivas de sus diplomáticos fueron “un movimiento miope”.
“Reducir las oportunidades para la comunicación diplomática en un entorno de crisis tan difícil sin precedentes es un movimiento miope que complicará aún más nuestra comunicación, que es necesaria para encontrar una solución”, dijo.
“Y esto conducirá inevitablemente a medidas de represalia”, agregó.
