Ni el presidente ruso, Vladímir Putin, ni desde el Kremlin se ha admitido explícitamente que el objetivo de la guerra de Ucrania es para anexionar ese territorio a Rusia. Tal y como hizo con la península de Crimea en 2014, aunque tampoco llegó a reconocerlo oficialmente debido a que se celebró un referéndum para ello y bajo la excusa de que «estaba volviendo a la madre Patria«.
Los intereses de Putin nunca son claros pero sí evidentes. Crimea geográficamente es un punto estratégico porque supone un salida directa al mar Negro y, por ende, al mar Mediterráneo. Además, Rusia tiene una base militar en ese territorio. Otro de los motivos fue por la «expansión» de la OTAN hacia el este.
Ahora, sus motivos son «desnazificar» Ucrania para proteger a los prorrusos que viven ahí a través de la «operación militar especial» que está llevando a cabo. Pero, en realidad, lo que intenta conseguir es ser lo que un día fue la Unión Soviética.
Uno de los motivos por los que también se sospecha que quiere anexionarse Ucrania es por las declaraciones que hizo ayer, 9 de junio de 2022, comparándose con el zar Pedro I, ‘el Grande’, aprovechando que era el 350 aniversario de su nacimiento.
Comparó la situación del emperador cuando fundó San Petersburgo en 1703 y la situación actual de Rusia.
«Libró la Gran Guerra del Norte durante 21 años. Parece que estaba en guerra con Suecia y rechazó algo, pero ¡no rechazó nada! ¡Regresó! Sí, adonde se fundó San Petersburgo. Y cuando fundó la nueva capital, ninguno de los países europeos reconoció este territorio como ruso; todos lo reconocieron como parte de Suecia (…) Bueno, ahora parece que también nos toca a nosotros regresar y fortalecernos«.

Vladimir Putin
Lo que no se sabe es si el exagente de la KGB decidirá anexionarse el territorio que ya está bajo control militar ruso (el Donbás y buena parte del sur de Ucrania) o, si tratará de anexionarse todo el país, lo que conllevaría costes económicos y humanos, y una guerra mucho más larga.
A pesar de que no se sepa con certeza que hará Putin, lo que sí está haciendo es afianzar políticamente esos territorios que ha conseguido militarmente. Tal y como publicó el medio opositor ruso desde Letonia, Meduza, subjefe del Departamento de Administración Presidencial para Asuntos del Consejo de Estado, Boris Rapoport, Rusia está reclutando a ciudadanos para trabajar en las administraciones de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, al igual que con las regiones de Jersón y Zaporiyia, al sur de Ucrania.
Ese sería el primer paso para convertirlos en funcionarios y así poder organizar los referéndums de anexión en esos territorios, tal y como ocurrió con Crimea.
