Netanyahu presenta a su Gobierno la oferta de EEUU de 90 días de moratoria

Netanyahu presenta a su Gobierno la oferta de EEUU de 90 días de moratoria

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hoy durante la reunión semanal de su Gabinete de Gobeirno, en Jerusalén (Israel) EFE

EFE/Archivo

El jefe del Gobierno de Israel, Benjamín Netanyahu, presentó hoy al Consejo de Ministros las bases de la propuesta de una nueva moratoria a la construcción en las colonias judías en Cisjordania a cambio de un generoso paquete de ayuda de EEUU.

Según el diario Yediot Aharonot, Israel debe responder a la propuesta, perfilada por EEUU, antes de que concluya noviembre, por lo que podría llegar a votación en el gobierno en los próximos días.

La propuesta final «está siendo formulada», precisó Netanyahu, quien adelantó que «cuando sea completada, la llevaré ante el foro apropiado del Gobierno», en alusión a los ministros del conocido como minigabinete para Asuntos de Seguridad.

«Cualquier propuesta será de acuerdo con las necesidad de seguridad de Israel, tanto a corto plazo como con respecto a las amenazas que deberemos afrontar en la próxima década», agregó.

La oferta que EEUU ha puesto encima de la mesa con el fin de reactivar las negociaciones de paz consiste en ayuda militar avanzada y el veto a cualquier propuesta contraria a los intereses israelíes en el Consejo de Seguridad de la ONU y otros organismos internacionales.

Israel recibiría también 20 cazabombarderos F-35 valorados en 3.000 millones de dólares -son contradictorios los informes sobre si vendidos o regalados- y garantías de que contará con el paraguas defensivo estadounidense contra misiles balísticos, informan medios locales.

A cambio, deberá comprometerse a declarar una moratoria en la construcción en las colonias de 90 días, en los que Washington aspira a reactivar las negociaciones de paz, que comenzaron el pasado 2 de septiembre en Washington y quedaron interrumpidas el 26 de septiembre, cuando terminó la anterior moratoria.

Desde entonces, indica un estudio del movimiento israelí «Paz Ahora», los colonos judíos han comenzado la construcción de 1.649 viviendas, tantas como las que construyeron en todo el año 2009.

La Liga Árabe debe reunirse en la última semana de noviembre para tomar una decisión respecto al futuro del proceso negociador, que desde el principio estuvo condicionado por los palestinos a que Israel no construyera en todo el territorio ocupado desde 1967.

Las condiciones de la moratoria presentada por Netanyahu no incluirá la construcción en las colonias judías en Jerusalén Este y la administración del presidente estadounidense, Barack Obama, se compromete a no pedir que esta sea extendida en el futuro, siempre según medios locales.

A pesar de esos, en principio, cómodos términos, la mayoría de los miembros del Consejo de Ministros y del minigabinete de Asuntos de Seguridad israelí se muestran reacios a aceptarla.

Para el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Estratégicos, Moshé Yaalón, la nueva moratoria es «una trampa dulce» que llevará a Israel «a una nueva crisis con la Administración estadounidense dentro de tres meses, o quizás incluso antes».

El ministro del Interior y líder del partido ultra-ortodoxo Shas, Eli Yishai, que en principio ponía la condición de que Jerusalén quede verdaderamente fuera de la moratoria,y un compromiso del presidente estadounidense de que no exigirá más moratorias, comunicó por la tarde que se abstendrá.

«El rabino Ovadía Yosef (líder espiritual del Shas) no quiere ser el causante de la interrupción del proceso de paz», explicaron fuentes de ese partido, que no quiere ver caer el gobierno de Netanyahu.

La oferta estadounidense cuenta asimismo con no pocos objetores entre los negociadores palestinos, que consideran «altamente improbable» el regreso a la mesa de negociación con la moratoria de la que habla el primer ministro israelí.

El jefe del equipo negociador palestino, Saeb Erekat, aseguró hoy «no tener ninguna notificación oficial al respecto» por parte de EEUU, pero estimó que en cualquier caso es «altamente improbable» que vayan a «estar de acuerdo con excluir Jerusalén» y «aceptar una moratoria tan vaga de tres meses».

Nabil Shaath, otro de los más veteranos del equipo, consideró la oferta planteada como «ridícula» y anunció que «una moratoria así no nos va a hacer volver a la mesa de negociación».

«No vamos a aceptar una nueva moratoria que no incluya Jerusalén y en la que se produzcan otras 900 violaciones, como se produjeron en los diez meses que duró la anterior», dijo.

Esta «es una postura firme y es la única que puede salvar el proceso de paz», aseguró Shaat, para quien el supuesto acuerdo entre EEUU e Israel «destruye toda la credibilidad en este proceso de paz».

Saath criticó asimismo a Washington por «recompensar» y «ofrecer regalos» a la parte que «no está respetando compromisos adquiridos», en referencia a la Hoja de Ruta (el plan de paz de 2002), que exige el fin de la actividad colonizadora israelí en los territorios palestinos ocupados.

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